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Improvisación by Verónica Boletta

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La gran Verónica Boletta regresa -j re crivello

El cielo sucio de la noche retumba en la avenida. La ciudad es una mendiga. Pocos la transitan. La mayoría, bajo el resguardo de sus hogares, la ignora. No es el caso de Calihuén. Las calles, tan despojadas como él, son sus amigas. Eso piensa mientras lustra por enésima vez el taxi. Limpia sobre limpio. «El negro es buchón» ¾piensa mientras quita imaginarias motas de polvo. Sólo está inmunda la noche. En los alrededores de Retiro, cerca de la Terminal, de espaldas a la villa, una capa de smog y niebla oculta las estrellas. La malaria se hace sentir. Los viajeros evitan gastos superfluos. El ingreso que obtiene conduciendo el taxi languidece. Sin embargo le da la oportunidad de gozar de Buenos Aires mientras la ciudad duerme. Hay desgracias que tienen su ventaja.

No supo si alegrarse o alarmarse ¾y esto último era difícil para el gigantón de casi dos metros y carácter taciturno¾ cuando una sombra se introdujo a toda velocidad en el asiento trasero. Suspendió la tarea de encerado, algo pasmado. Desde el interior del vehículo una voz ronca lo despabiló: ¾«¿Y? ¿No te interesa el viaje? ¡Reaccioná! Estoy apurado» ¾el apremio sentó a Calihuén tras el volante. Los ojos se encontraron en el espejo retrovisor; oscuros e irritados los del chofer, enormes y sin vida los del viajero ocasional.

—Arrancá y sácame de  acá. La yuta me persigue.

Iba a protestar, a indicarle que descienda, que no quería líos, cuando sintió el frío en la nuca. No era una sensación. El borde redondo del chumbo presionó sobre su piel.

—No pienses cosas raras, indio. En cuanto mi socio me conteste el mensaje te paso la dirección. Andá rumbenado para el centro y evitá las avenidas. Si hacés caso no te va a pasar nada. ¿Entendiste?

—Sí, señor

—No me digas señor. Para todos soy el cartonero. Arrastro el carro, paro la oreja y, cuando alguno bate la posta, vendo los datos. Esta vez reservé el negocio para mí. Hay buena guita.

—Pero algo salió mal…

—Nada, aún  — y rio mostrando dos hileras de dientes desparejos. Olvidé planear el escape. Soy amateur.

 

 

 

 

 

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