Soneto. PERILLANA. by Mercedes Merluna

Y, en mi enjundia, tu olivar,
justo aquí, en este lugar, brota
una perezosa y fresca gota,
adjuntando alas para volar.
Y libre abandona mi altar,
sin engendro de miedo a la derrota,
con firmeza, limpia, no está rota
y a tu cita va como un juglar.
Mi ente solar, confesor de mi casta,
tú, el culpable de mi aventura.
tú, mi encantamiento entusiasta.
Entre lamentos llego a mi fisura
pues tú clavas, dentro de mí, tu asta 
y desalmas, de un golpe, mi cordura.