La dama de cristal
pasea erguida lentamente
por encima de las aguas,
aguas colmadas de presentes.
Cuán bella luz…
Desprende su presencia
a través de ella
se adivina su propia esencia.
Al caminar va alzando
una lluvia de gotitas
convirtiéndolas en rosas
de terciopelo cristalitas.
Al seguir avanzando
un jardín de pasarela
va dejando con sus pies
que son como de seda.
La dama de cristal.
pone todo su empeño
para no ser vista y
en silencio frunce su ceño.
Desea oír música
música sin notas
música sin instrumentos
sólo necesita oír música
que lleva grabada dentro.
Las sirenas al captarla
emergen cuidadosas
para ver tal prodigio
y recolectar las rosas,
son de mil colores
se muestran amorosas.
Unas hacen ramos y coronas,
otras joyas engarzadas
con destellos de emociones
para ponérselas a su dama
engalanándola sin proporciones.
La dama del agua
ya tiene nombre
nombre que ellas
muy sabias le ponen.
A la dama de cristal
ya la llaman “CRISTALIRIS”.
Pero la dama ajena a ellas
en su mundo sola vive.
Asustada detiene su camino
cuando a lo lejos ve venir…
A un caballero sin destino,
subido en una gran caracola
cubierta de nácar marino.
Sabiendo que es muy frágil
tímida se siente y desaparece.
No es posible verla
quién pudiera conocerla…
Sólo las sirenas
pueden acceder a ella.
La dama teme perder
su cristalidad etérea,
se desvanecería se extinguiría
mas ella ama la vida,
su deseo es ser trascendente
queriendo vivir aquí
aunque esté ausente.
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Muito lindo