Lo has vuelto a hacer y te odio.
Pero te amo.
Ocupas tu lugar entre mis dedos. Y aunque te sostengo, eres tú quien me acaricia.
Sabes que no puedo parar, que eres difícil de abandonar. Y eso te hace poderoso. Me devuelves mis anhelos porque siempre quiero más de ti.
Sólo un poco más, me digo. Es tarde, y mañana tengo que madrugar.
Pero acabo rendida a ti. Sin voluntad. Sometida a tus palabras.
Paso otra página y continúo leyéndote. Eres lo único que necesito esta noche, ahora, sola en mi cama, adicta a tu historia.
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.