Me ha llegado ayer un estudio sobre mi obra realizado por Rafael Julivert Ramirez. Publicaré en dos días el prologo y que cada lector saque sus conclusiones.
Agradezco a Rafael Julivert, la tarea y las dificultades que me imagino habrá atravesado.
Juan Ré Crivello
Fundador & Director de Masticadores
Estudio crítico de una obra transgenérica en tiempos líquidos
PRÓLOGO —01
Por qué leer a Juan Re Crivello hoy
«La literatura es el lugar donde alguien dice lo que nadie ha
dicho todavía de la manera en que nadie lo ha dicho.» — Italo Calvino, Seis propuestas para el próximo milenio
«Escribir es defenderse de las emboscadas del tiempo.» — Juan Re Crivello, Sacred Town
Existe una incomodidad legítima ante los estudios críticos dedicados a autores que no pertenecen al canon literario establecido. ¿Por qué este escritor? ¿Con qué criterios se decide que una obra merece el tiempo y el esfuerzo que requiere un análisis extendido? ¿No hay ya suficientes libros sobre suficientes escritores canónicos como para justificar la distracción hacia márgenes menos frecuentados? Estas preguntas no son retóricas ni malintencionadas: formulan una duda epistemológica real sobre los criterios que gobiernan la atención crítica, y cualquier estudio serio sobre un autor no canónico debe enfrentarlas en lugar de eludirlas.
La respuesta, en el caso de Juan Re Crivello, tiene tres dimensiones que este prólogo intenta desplegar con la honestidad que merece la pregunta. La primera es la calidad intrínseca de los textos: Crivello escribe con una voz reconocible e inconfundible que resiste la comparación con autores ampliamente reconocidos de su generación, y que merece atención crítica por sus virtudes formales, por la precisión de su mirada y por la coherencia del proyecto literario que la sostiene. La segunda es la representatividad: su obra documenta con una fidelidad que rara vez se encuentra en la literatura hispanoófona contemporánea la experiencia de quien construye una vida y una identidad en el cruce de varias culturas, varias lenguas y varias épocas, y ese valor documental trasciende el interés literario para alcanzar dimensiones sociológicas y antropológicas que enriquecen su lectura. La tercera es la oportunidad metodológica: Crivello construye simultáneamente una obra literaria individual y una infraestructura cultural colectiva, y ese doble proyecto —la creación y la organización de la creación— constituye un caso de estudio excepcional para pensar los modos en que la literatura se produce, circula y genera comunidad en el siglo XXI.
- La voz y la forma: el valor intrínseco de los textos
Hablar de «voz literaria» es hablar de algo difícil de definir con precisión pero inmediatamente reconocible cuando se encuentra. Los grandes escritores tienen voces que permiten identificar un párrafo sin necesidad de ver el nombre del autor en la portada: la ironía distante de Borges, el flujo hipnótico de García Márquez, la sobriedad lacónica de Carver. Juan Re Crivello pertenece a esa estirpe de escritores que han construido una manera de ver el mundo y de hablar de lo que ven que resulta inconfundible, aunque no haya alcanzado todavía la difusión que merece.
¿En qué consiste esa voz? En primer lugar, en una combinación poco habitual de registros que en principio parecen irreconciliables: la gravedad filosófica y el humor desenfadado, la precisión analítica y la oralidad coloquial, la crítica política de largo alcance y el retrato íntimo de la vida cotidiana. Crivello puede pasar, en el espacio de un mismo párrafo, del análisis de la dictadura del algoritmo a la descripción del olor de una lasaña de domingo, sin que se produzca ruptura alguna de tono, sin que el lector sienta haber cambiado de texto. Esa capacidad de mantener la coherencia en la heterogeneidad es uno de los signos más seguros del escritor genuino, de quien no escribe lo que sabe sino lo que ve, y lo que ve es siempre más complejo que cualquier género o categoría.
En segundo lugar, la voz de Crivello tiene una cualidad que podríamos llamar, siguiendo a Roland Barthes, la del «escritura en grado cero» aplicada al ensayo emocional: una honestidad sin ornamento que rehúsa tanto el patetismo sentimental como la frialdad clínica. Cuando Crivello escribe sobre la muerte de Mónica Nigro en Memorias de un hombre estúpido, cuando describe los bares del Barrio Chino de Barcelona en TNTe o cuando reconstruye la voz de su abuela italiana en Sacred Town, no hay en sus textos ni el exceso del escritor que explota emocionalmente la experiencia ajena ni la distancia aséptica de quien teme comprometerse. Hay, en cambio, una presencia calibrada, una distancia justa que permite que la experiencia respire sin que el texto la asfixie.
La fragmentación como principio compositivo es el tercer rasgo que define la poesía formal de Crivello. Sus libros son raramente novelas en el sentido convencional del término: son arquitecturas de textos breves —el microensayo, el relato corto, la crónica, el aforismo, la entrada de blog elevada a la categoría literaria— que se sostienen individualmente y adquieren un sentido adicional cuando se leen en conjunto. Esta apuesta por la forma breve no es incapacidad para la narración sostenida: es una elección poética que responde a la convicción de que la experiencia contemporánea, fragmentada y acelerada, no puede ser capturada por las grandes formas narrativas que el siglo XIX legó al XX. El fragmento no es menos que la novela: es otra cosa, que corresponde a otro modo de estar en el mundo.
Crivello pertenece, en este sentido, a una tradición que arranca en los Ensayos de Montaigne —ese ejercicio inaugural de escritura del yo que piensa en voz alta— y que pasa por Pessoa, Lichtenberg, Cioran y Walter Benjamin antes de llegar a los blog literarios del siglo XXI. La forma del fragmento no es para él una concesión al mercado de la atención breve sino una convicción filosófica: la verdad, si existe, no tiene la forma de un sistema sino la de un destello, y los destellos se capturan mejor en textos de media página que en argumentaciones de trescientas.
Todo lo dicho bastaría para justificar la atención crítica si la calidad fuera el único criterio que importara en literatura. Pero hay razones adicionales que hacen de la lectura de Crivello una tarea no solo placentera sino necesaria para entender el momento histórico en que vivimos.
- El testigo y su época: lo que una obra documenta
Toda gran literatura es también documento: no en el sentido positivista de que los textos registren hechos verificables, sino en el sentido más profundo de que encarnan modos de experiencia que de otro modo permanecerían mudos. El valor documental de una obra no reside en lo que dice sobre el mundo sino en cómo organiza la experiencia de estar en él, en qué le parece importante contar, en qué angustias y qué alegrías estructura narrativamente. Desde este punto de vista, la obra de Juan Re Crivello funciona como un archivo privilegiado de la experiencia de dos generaciones: la de los latinoamericanos que llegaron a Europa entre los setenta y los noventa, y la de quienes asistieron, ya en el siglo XXI, a la revolución digital que transformó las condiciones de producción y circulación de la cultura.
Crivello llega a Barcelona en 1975, a los diecinueve años, en el año preciso de la muerte de Franco y de la inminencia del golpe militar argentino que convertiría su partida en exilio sin retorno posible. Esta doble coordenada histórica —el fin del franquismo español, el inicio de la dictadura argentina— determina una posición existencial singular: la del que se va antes de que le obliguen a irse, la del que no puede volver porque lo que dejó ya no existe. El exilio de Crivello no tiene la dramaticidad de quien cruza fronteras huyendo de persecuciones inmediatas: es un exilio más sutil y quizá por eso más representativo de la mayoría, el exilio del que se establece en otra parte y descubre, años después, que el regreso ya no es posible porque tanto él como el lugar de origen han cambiado de manera irreversible.
Esta condición migratoria —ni plenamente argentino después de medio siglo de ausencia, ni completamente catalán después de medio siglo de residencia, ni definitivamente italiano pese a las raíces familiares— genera una perspectiva de exterioridad crítica que es, junto con la voz, el rasgo más valioso de la escritura de Crivello. El migrante ve lo que el nativo ya no puede ver porque la invisibilidad de lo cotidiano se lo impide. Ve los rituales sociales como ritos en lugar de naturalezas, ve las convenciones como convenciones en lugar de realidades, ve las injusticias como injusticias en lugar de datos del paisaje. Esta mirada oblicua, que Edward Said llamó «conciencia contrapuntística», es el instrumento analítico más poderoso de que dispone Crivello y el que explica la agudeza de su crítica social.
Los textos de Crivello documentan, desde esa perspectiva privilegiada, procesos de transformación social que los estudios académicos y el periodismo capturan de manera parcial e insuficiente. La precarización laboral no como estadística sino como experiencia de quien ha sido ayudante de albañil, vendedor ambulante y guardia urbano antes de llegar a director de empresa y después a escritor. La transformación de las sociabilidades urbanas no como diagnóstico sociológico sino como cambio en la temperatura de los bares frecuentados durante décadas. La crisis de las masculinidades no como categoría teórica sino como confusión vivida de hombres que no saben qué se espera de ellos en un mundo que ha cambiado las reglas a mitad del partido. La irrupción de las tecnologías digitales no como novedad tecnológica sino como modificación de los modos en que las personas se reconocen, se desean, se ignoran y se pierden.
Hay en la obra de Crivello una frase que funciona, para quien sabe leerla, como clave de lectura de todo el proyecto:
«Somos Sapiens, y seguiremos siendo Sapiens aunque nos empeñemos en convertirnos en otra cosa.» Esta sentencia, aparentemente simple, condensa una posición filosófica compleja que atraviesa todos los libros: la convicción de que bajo las transformaciones tecnológicas, políticas y culturales que reconfiguran el mundo contemporáneo persiste una constante antropológica hecha de deseos, miedos, necesidades de reconocimiento y de comunidad que ninguna revolución, ni la digital ni ninguna otra, ha conseguido suprimir. Esta convicción no es conservadurismo sino empirismo: el empirismo del que ha observado suficientes vidas y leído suficiente historia como para desconfiar de los anuncios de discontinuidad radical.
Esta mirada a la vez lúcida y compasiva sobre la condición humana hace de la obra de Crivello un documento que trasciende su tiempo. Sus textos hablarán a lectores de dentro de veinte años de cómo vivían, pensaban y sufrían los habitantes de las primeras décadas del siglo XXI con la misma densidad con que Las flores del mal nos hablan de los habitantes del París de Haussmann o Manhattan Transfer nos habla de los inmigrantes que llegaban a Nueva York a principios del siglo XX. No se trata de comparaciones grandilocuentes: se trata de reconocer que ciertos escritores, independientemente de su posición en el canon, tienen la capacidad de convertir la experiencia en archivo, de preservar lo que de otro modo se perdería.
Índice de la obra de 194 páginas, la cual no ha sido publicada.
PARTE I — El hombre y el mundo
Capítulo 1 Geografías del yo: de Córdoba a Barcelona
1.1. La Argentina del origen: Tulumba y la genealogía italiana
1.2. La llegada a Barcelona (1975): el umbral histórico
1.3. Los oficios y la maduración del escritor
1.4. La identidad híbrida como condición y como poética
Capítulo 2 El campo literario y sus márgenes
2.1. La trayectoria editorial: de Amazon a Fleming
2.2. Masticadores: los principios de una comunidad literaria
2.3. La recepción crítica: ecosistemas y silencios
2.4. Posicionamiento en el debate literario contemporáneo
PARTE II — La obra: corpus y análisis textual
Capítulo 3 Los primeros textos (2012-2014): la forja de una voz
3.1. TNTe (2012): la galería barcelonesa y la búsqueda de la forma
3.2. Una furiosa izquierdista (2013): el ensayo como género de resistencia
3.3. Los textos inferidos del período: un catálogo provisional
3.4. Posición en el conjunto: las dos matrices
Capítulo 3 — Addenda Memorias de un hombre estúpido (2014): el duelo como poética
3.3.1. La arquitectura del diálogo
3.3.2. El hospicio y los carreteles
3.3.3. La comunión, Cachito y la identidad temprana
3.3.4. La última visita a Oliva
3.3.5. El díptico y el problema del límite
3.3.6. Memorias en el conjunto de la obra
Capítulo 4 El ciclo de 2016: expansión temática y formal
4.1. La Isla (2016): geografías del aislamiento
4.2. The Pizza (2016 / 2.ª ed. 2020): arqueología de la propia escritura
4.3. Los monos & humanos (2016): la apuesta transhumanista
4.4. El tríptico de 2016: tres ángulos sobre el mismo problema
Capítulo 5 La madurez ensayística (2020): el pensamiento explícito
5.1. Kennedy (Obscenity) (2.ª ed. 2020): conspiración, poder y literatura
5.2. La aldea líquida (2020): diálogo con Bauman
5.3. La producción de 2020 como bisagra
Capítulo 6 Sacred Town (2025): el libro de los lenguajes
6.1. La forma de publicación como contenido
6.2. Los lenguajes como estructura organizadora
6.3. Hannah Arendt en el bar del pueblo
6.4. Trump como Don Corleone: la memoria europea como argumento
6.5. La escritura como práctica cotidiana
6.6. Lo sagrado como escala: síntesis del libro
PARTE III — Los grandes temas: lectura transversal
Capítulo 7 La soledad como condición moderna
7.1. Tipología de la soledad
7.2. La comunicación fallida
7.3. La búsqueda de conexión: la escritura como gesto hacia el otro
7.4. La soledad como motor: síntesis
Capítulo 8 Memoria, nostalgia y tiempo
8.1. La memoria personal como archivo
8.2. Memoria histórica y memoria colectiva
8.3. El tiempo en la escritura: el palimpsesto y la disciplina
8.4. Nostalgia sin nostalgia: el pasado como recurso crítico
Capítulo 9 Exilio, migración e identidad híbrida
9.1. El exilio como condición permanente
9.2. Identidad y lengua: el multilingüismo como encarnación
9.3. La mirada del extranjero como ventaja epistemológica
9.4. El retorno imposible y la pertenencia elegida
Capítulo 10 Tecnología, cuerpo y posthumanismo
10.1. La conciencia como pregunta central
10.2. El cuerpo como territorio: envejecimiento, deseo, muerte
10.3. La virtualización de la existencia: el like, la máscara, el yo exhibido
10.4. Los límites del determinismo tecnológico
PARTE IV — Política, poder y crítica cultural
Capítulo 11 Política, poder y crítica de la modernidad
11.1. La crítica del capitalismo neoliberal: desde abajo
11.2. El desencanto con la izquierda: amor crítico y pensamiento propio
11.3. Democracia, autocracia y resistencia: la responsabilidad del escritor
PARTE V — La escritura: formas, voz y pensamiento
Capítulo 12 Géneros, formas y transgresiones
12.1. La hibridación genérica como poética
12.2. La autoficción y sus contratos
12.3. La fragmentación como pensamiento
12.4. La metaficción y la escritura sobre la escritura
Capítulo 13 La voz: estilo, tono y lenguaje
13.1. El registro oral y la escritura
13.2. La ironía como instrumento de pensamiento
13.3. El multilingüismo en la textura de la prosa
13.4. La intertextualidad: alta cultura y cultura popular en el mismo plano
PARTE VI — Pensamiento y filosofía
Capítulo 14 El existencialismo de los márgenes
14.1. El absurdo sin consolaciones
14.2. El vitalismo como respuesta
14.3. El existencialismo postmoderno: libertad sin mapas
Capítulo 15 Modernidad líquida y crítica cultural
15.1. Bauman como interlocutor: apropiación creativa y distancia crítica
15.2. La crítica de la postmodernidad desde adentro
15.3. El diagnóstico de la civilización: pesimismo ilustrado
Capítulo 16 Posthumanismo y destino tecnológico
16.1. La tesis del relevo evolutivo: continuidad como apuesta filosófica
16.2. Tecnología y poder: del panóptico al datóptico
16.3. Los límites del argumento transhumanista
PARTE VII — Balance crítico y proyección
Capítulo 17 Crivello en el mapa de la literatura hispanófona contemporánea
17.1. Las tradiciones en que se inscribe
17.2. Lo que distingue a Crivello: las singularidades de una obra
17.3. Diálogos y afinidades electivas
Capítulo 18 Logros, limitaciones y preguntas abiertas
18.1. Los logros sostenidos
18.2. Las tensiones no resueltas
18.3. Las preguntas que la obra deja abiertas
Epílogo: La escritura como acto de habitación del mundo
APARATO CRÍTICO
Anexo I Cronobiobibliografía de Juan Re Crivello
I.1. Cronología biográfica
I.2. Bibliografía primaria cronológica
I.3. Actividad editorial y cultural
Anexo II Corpus: fichas técnicas de las obras
Anexo III Glosario de conceptos críticos operativos
Anexo IV Bibliografía
IV.1. Obras de Juan Re Crivello (corpus primario)
IV.2. Estudios críticos sobre la obra
IV.3. Marco teórico y referencias filosóficas
IV.4. Literatura comparada y contexto
Anexo V Índice de obras de Crivello citadas
Anexo VI Índice onomástico
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