Sacerdotisa del viento Diosa de la última luz deidad del silencio pitonisa. Te elevas más allá del mundo levitas hasta rozarte la voz y los caminos de nieve y los invertidos mausoleos de tu cenit. Las aguas de tus ojos son pergaminos azules océanos de nácar sepultando miedos añejos tiempos perecidos que no aprendieron a morir. Y te debates a brazo partido, mirando al ayer que nunca se va —el ahora es un reloj extranjero un minutero desgastado sin nada que decir. ¡Escapa! Esos seres que no existen siguen controlando tu tiempo amarrando tu cabello enlodándote los pies. Y las alas de tu alma y sus luceros de éter y esa palabra muda aleteándote en la piel. Encarcelada en la prehistoria sacerdotisa del viento.
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