Se esculpen a tu paso, en cascadas
resguardadas en las entrañas duermen
horadadas por el viento, crujen
las crestas, quedando fosilizadas.
Secretas oquedades bajo el agua
albergando la lujuria en su seno
se dispersan las ondas a su paso
relatando una crónica anunciada.
Con tan sólo una diminuta partícula
tallada sin cincel por el viento
bajo su vientre queda.
Sobre la esfinge el cielo se proclama
silencio, la tormenta se desata
mientras se desintegra el átomo.
@María José Luque Fernández
@Imagen realizada por Lia NCL
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