lunes, junio 15 2026

Perdiendo el tiempo by Rafalé Guadalmedina

Mientras medio país lamía las heridas de un Cristo seductor, a mí me ha dado por pensar en el tiempo perdido. Mediante complejas fórmulas y refinadas teorías, usando una definición de perder un tanto discutible, he probado a estimar qué parte de mi vida había desperdiciado. Las primeras cuentas arrojaban que toda mi vida había sido un desperdicio. Tras revisar los borrones, y sin caer en la tentación de justificarme en los demás, llegué a la conclusión de que la cantidad debía oscilar entre los tres y los cuatro lustros.

Al principio sentí rabia. Después una decepción incurable. Finalmente hambre y ahí me zampé una bolsa de torreznos con sabor barbacoa cuyo regusto debí apagar con media botella de pacharán. En ese estado cavilé lo que podría haber hecho con aquel tiempo desperdiciado. La de libros que podría haber leído o escrito. La de sitios que podría haber visitado o la de boquetes en los que podría haber introducido la nariz. La cuestión es que medité que ese tiempo tirado a la basura podría haberse invertido en una afiliación a la NASA: obtener las titulaciones pertinentes, preparar las pruebas físicas y habituarme al traje de astronauta. Seguramente, si no hubiera desperdiciado tanto tiempo, estaría a las puertas de pisar la Luna o Marte, copar los medios de comunicación, postularme en mi retiro como político y, en una de esas, tratar de que mi logo de la NASA engatusara a alguna actriz de Hollywood de falda caída.

Entonces, al pensar en todo ese esfuerzo y el consiguiente trasiego mental y físico, me han entrado sudores y escalofríos. Y así, con la garantía de que con un par de decisiones inteligentes podría haber sido astronauta, he seguido perdiendo el tiempo. Pero esta vez con orgullo y convencimiento.


Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo