¡Oh! Mamita querida.
Recuerdo un día especial de primavera
cómo nacía el sol en tu cielo azul,
iluminaba los campos floridos
aún fresquitos por el rocío.
¡Oh! Mamita preciosa
todavía siento esa brisa acariciando mi carita,
así llegué yo para mecerme en tus brazos
y acurrucarme al calor de tu pecho
era tu niñita era tu anhelo,
te elegí a ti, sabía que con tu amor crecería.
¡Oh! Mamita bonita
desde entonces el tiempo deprisa ha pasado,
hoy te doy las gracias por todos tus desvelos
quiero que sepas que sé cómo fueron
ahora soy madre y reconozco tu esfuerzo.
¡Oh! Mamita inteligente
te escribo esta poesía porque
en mis escritos tú eres la primera.
He escrito a Jesús, a la Virgen María
y también a la primavera, al universo,
al tiempo, al espíritu y al alma…
¡Oh! Mamita maestra
pero si no te escribo a ti
sé que lo más importante me falta,
me has hecho muy feliz
mi mamita educadora.
¡Oh! Mamita amorosa
recibe ésta poesía de mí para ti,
está escrita con todo el amor
que tú sembraste en mi corazón,
¡TE QUIERO MAMITA MIITA!
En este maravilloso día te quiero hacer muy feliz
a través de estas mágicas letras las dos estaremos allí…
ÁNGELA – MAYO 2007
Dedicada a: María Juana López Cáceres
(También es para todas las madres del mundo)
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