Y decidimos traerte al mundo un día,
era verano y fiesta,
nuestros cuerpos se fundieron para crearte,
para darte vida
germinaste y fuiste creciendo en mí.
Pasó el tiempo y llegaste con ayuda
no tenías fuerzas,
pero muchas ganas de vivir,
los ojos abiertos al corazón,
las manos llenas de caricias nuevas,
bebiendo la vida a sorbetones,
riendo a carcajadas.
Alegrando la vida de las almas que te rodean,
aunando voluntades, amistades y cariños,
iluminas la estancia en la que entras,
das aquello de lo que no dispones,
te cierras en lo malo,
mientras derrochas lo bueno que hay en ti.
Y yo, pensándote desde siempre,
soñándote desde antes.
Tan rubio, de sonrisa noble,
cara de luna llena, boca de beso,
manos de caricia zalamera
tú a pesar de todo.
Me hiciste madre y crecí,
me volví mejor persona,
te quiero desde que fuiste un pensamiento
te querré hasta mi último suspiro.
Y mientras tanto,
disfrutaremos de tenernos el uno al otro
y de tanto amor que nos rodea.
@Algarabia Torres poema
@Imagen Pinterest
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