Por las noches el mar se tiñe de rojo
y brilla la esperanza deseada y distante.
Los mayores lamentan que el mar engulle
a sus jóvenes para no volver más.
Miradas tristes trasladan sus cuerpos
dejando almas, vidas y recuerdos atrás.
Sonrisas nerviosas fingen bienestar,
entrelazan sus manos, zarpan ya.
La cómplice luna se esconde,
oculta las fauces del mar.
Muchos saben que no habrá retorno.
Las estrellas titilan clamando piedad.
Nadie duerme, vigilan el oscuro mar.
El miedo y la esperanza zozobran,
Ahíto de vidas confiscadas y sueños rotos,
ROJO ES EL MAR
@Lucía Pastor Dueñas poema
@Imagen Pinterest
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