«Hombre rico, hombre pobre» fue una famosa serie de TV que pudo verse en España en el año 1977 y que narraba la historia de los hermanos Jordache, cuyas vidas siguieron caminos muy distintos. Se trataba de una adaptación de un best-seller de Irwin Shaw que ganó cuatro premios Emmy. Según Wikipedia, en Estados Unidos se tituló Rich Man, Poor Man, y en Latinoamérica El rico y el pobre.
Y dirán, esto… ¿a qué viene?
Pues verán, salvando las distancias y los entresijos de la trama de la novela, ésta es la frase que vino a mi mente cuando leí algo de lo que les traigo hoy sobre la concentración de la riqueza y el poder en el mundo, y las desigualdades que lleva consigo.
Me surge la idea de que aquí, en el mundo, jugamos en varias ligas distintas, una la de los Estados con Constituciones aprobadas y funcionamiento democrático, y otra la del resto pero, también, las de los influyentes poderes fácticos (poder, fuerza, dictaduras, dinero, riqueza, ejércitos, tecnología, etc.).
Desde hace algunos años ya, el funcionamiento de los Estados se ha supeditado a la prevalencia de los mercados y la economía liberal como base económica en la que se materializa el funcionamiento de la sociedad. Un hecho importante en este sentido fue que, a principios de la década de 1980, la administración Reagan y el gobierno de Thatcher implementaron una serie de reformas económicas neoliberales para contrarrestar la estanflación crónica que Estados Unidos y el Reino Unido habían experimentado a lo largo de la década de 1970.
Estas medidas trajeron aparejado el rechazo de la idea del llamado «Estado del bienestar» como objetivo a alcanzar, en tanto en cuanto podía suponer un freno al progreso económico y a la supervivencia de la economía de mercado y de una sociedad libre, y se propició la «indispensable» reducción del aparato estatal. El mensaje era que el «Estado del bienestar» reducía la iniciativa individual para el trabajo y favorecía la pérdida de competitividad y eficiencia de la economía. También generaba una burocracia excesiva y poderosa, y una utilización ineficiente de los recursos, dando lugar a un gran sector público de pobres resultados ante la falta de competencia lo que, unido a la garantía del empleo, generaba grandes déficits en caso de producirse una crisis. También se daba por sentado que la continua ampliación de derechos laborales y sociales suponía una sobrecarga para el Estado que dificultaba el crecimiento económico.
Y en eso estamos…
No voy a entrar a discutir si eso es bueno o malo para el conjunto (sería interminable, y ya se lleva haciendo muchos años), juzguen vdes. mismos, pero sí que pretendo mostrar a continuación alguna información sobre los efectos perversos que el funcionamiento de las sociedades y las economías mundiales siguen generando… y cada vez con mayor amplitud.
Sobre la riqueza y su distribución:
- A nivel general:
- El 1 % más rico de la población posee más riqueza que el 95 % de la población mundial en conjunto.
- Los países del Sur, a pesar de representar el 79 % de la población mundial, sólo cuentan con el 31 % de la riqueza global.
- Los países de renta baja destinan casi el 40 % de sus presupuestos anuales al servicio del pago de la deuda, mucho más de lo que destinan al gasto en educación, salud y protección social.
- Algunos casos concretos:
- Dos multinacionales son propietarias del 40 % del mercado mundial de semillas.
- Las “tres grandes” gestoras de fondos estadounidenses (BlackRock, State Street y Vanguard) gestionan 20 billones de dólares en activos, cerca de una quinta parte de todos los activos de inversión en todo el mundo.
- La fortuna de las cinco personas más ricas del mundo viene aumentando a un ritmo de 14 millones de dólares por hora, desde 2020, más de 122.000 millones cada año, justo cuando 5.000 millones de personas de todo el mundo se han empobrecido.
- –> Vean este informe de Oxfam-Intermón.
Si nos orientamos hacia el tema de la fiscalidad en el mundo, podemos encontrar lo siguiente (sobre los países del G20):
- Por cada dólar recaudado en impuestos, menos del 8% provienen de impuestos sobre la riqueza, mientras que más del 32% se recauda en impuestos sobre bienes y servicios.
- Las tasas máximas impositivas aplicadas al 1% de los que más ganan se han reducido en una tercera parte en las últimas décadas, mientras que ese grupo de personas ha aumentado su participación en el ingreso nacional un 45%
- –> Vean este otro informe y este dedicado a Europa.
Y si hablamos de salarios y de dividendos accionariales:
- Entre 2020 y 2023, los pagos de dividendos a los accionistas a nivel global crecieron 15 veces más rápido que los salarios de los trabajadores en 31 países, que en conjunto representan el 81 % del PIB mundial.
- Tras ajustar por inflación, los dividendos que recibieron los accionistas a nivel global aumentaron un 45 % (195.000 millones de dólares) en 31 países entre 2020 y 2023, mientras que los salarios crecieron solamente un 3 %.
- –> Aquí tienen otro artículo de Oxfam-Intermón.
Aunque esto no es un «juego de suma cero», precisamente por el continuo crecimiento anual de las magnitudes económicas y financieras, en este mundo tan interconectado parece claro que a nivel global existe alguna relación entre el enriquecimiento de unos y el aumento de la pobreza de otros. Esto, en sí mismo, puede considerarse muy problemático o no tanto, dependiendo de en qué lado de pensamiento esté cada uno, pero lo que es indiscutible es la gran magnitud que están mostrando las crecientes desigualdades que se generan o amplían cada año.
Me da la impresión de que esta situación de desigualdad en aumento, que afecta a personas y a países de todo el mundo, y el conocimiento de la misma que se tiene por todos a través de los amplios y diversos canales de comunicación existentes, es el caldo de cultivo para ir generando situaciones de gran insatisfacción y necesidad en la vida diaria de muchas personas, que, a menudo, activa el enfrentamiento y polariza las emociones por encima de la racionalidad y el pensamiento sensato, propiciando las decisiones extremas que, a veces, pueden llegar a resultar negativas incluso para quienes las toman.
Y esto sigue yendo a más…
- La participación mundial del ingreso laboral disminuye y aumenta la desigualdad…
- La Eurocámara acoge dividida la propuesta del G20 que pide un impuesto a los ultrarricos
¿Qué opinan? ¿Es algo que perciben? ¿Sólo teoría del desastre? ¿La vida es mucho más que esto?
Gracias anticipadas por sus comentarios que, como siempre, serán bienvenidos (y seguro que muy interesantes).
¡Saludos! (link al blog de Francisco)
#Riqueza #Poder #Desigualdad #Fiscalidad #Salarios #Dividendos
NOTA: Imagen de cabecera generada por la IA de WP
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