La atemporalidad del poema «Distinto» de Juan Ramón Jiménez por Lucía Pastor Dueñas

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Lo querían matar
los iguales
porque era distinto.
Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo…;
si veis un hombre distinto,
matadlo.
¿Y el sol y la luna
dando en lo distinto?,
altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre…):
si te descubren los iguales
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.

@Juan Ramón Jiménez
Una Colina Meridiana (1942-1950)

Juan Ramón Jiménez (Premio Nobel de Literatura en 1956) es uno de mis poetas preferidos y
releyendo recientemente su poema titulado “Distinto” pensé que no solo era actual, sino, incluso, atemporal y con un valor universal. Pertenece al libro de su última etapa, Una colina meridiana (1942 y 1950) escrito en pleno exilio.

En este escrito, mi intención es poner de relieve que “Distinto”, el poema que nos ocupa, busca
la esencia del ser humano, defiende la individualidad de cada uno de nosotros y el valor de la
diversidad humana. Y eso es lo que le confiere el valor de ser actual y universal.

Se trata de un claro canto a la libertad en un mundo en el que ser diferente “salirse de la norma
“ es visto como negativo y penalizado por la sociedad, ya sea a través de la crítica, la burla o el aislamiento.

A pesar de su aparente sencillez, el poema transmite un mensaje muy contundente. Juan Ramón se sirve de una antítesis para afirmar lo contrario de lo que realmente quiere decir. En una primera parte, atendiendo al contenido, el poeta nos sorprende con la exhortación a actuar con una violencia extrema en contra de lo que es o quienes son “distintos” a la mayoría..

Visualmente nos atraen por su fuerza los versos cortos en los que aparecen verbos en forma imperativa unidos a diferentes recursos literarios. Por ejemplo, las palabras “tiradlo”, “caedlo” y
“cortadlo” forman parte de tres versos con anáfora y paralelismo; “deshojadla” (la rosa) y “cegadlo” son dos metáforas que nos indican que acabemos con la belleza y se termina esta serie de imperativos con la contundente hipérbole “matadlo” utilizado en el sentido de rechazadlo, excluidlo, en el bien entendido de que esta no es la opinión del poeta, sino lo que opinan los intolerantes a la diversidad, los que ven la humanidad como homogénea, ese colectivo al que en adelante llamaremos “los iguales” Ya en una segunda – y última-parte, el autor nos tranquiliza pues da cobijo y acoge en su corazón a lo “distinto”, llenándonos de esperanza y reforzando la idea de libertad. En este sentido queremos destacar las dos enumeraciones asindéticas que aparecen en el verso número dieciséis: “altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir” y el verso veintitrés: (monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre…) Ambas hacen referencia a elementos positivos y alegres , un pequeño canto a la vida en oposición a
los verbos en imperativo arriba mencionados.

Juan Ramón Jiménez, convencido del error de “los iguales” recurre a dos elementos imprescindibles de la naturaleza como son la luna y el sol, totalmente opuestos, distintos y, a la vez, casi interdependientes. Es decir, la existencia de uno y la oposición a su contrario es lo que les otorga realmente valor. Ambos nos ofrecen luz, pero ¿podría alguien afirmar cuál de las dos es más necesaria?

Si tenemos en cuenta que Una colina meridiana (1942 y 1950), libro en el que aparece el poema que nos ocupa, se publicó en pleno exilio, podremos afirmar que el poema “Distinto” de Juan Ramón Jiménez refleja una actitud valiente e innovadora ya que aboga por una sociedad que valore la riqueza de la diferencia y el valor de la propia identidad. Es, a su vez, atemporal ya que destaca el valor de la libertad y de la diversidad frente a la intolerancia de los totalitarismos existentes en tiempos pasados y en la actualidad. En definitiva, creemos vivir en una sociedad aparentemente libre e inclusiva y, por lo menos ante la ley, todos gozamos de igualdad de derechos, pero la realidad del día a día es que sigue existiendo marginación y exclusión de lo “diferente” por el simple hecho de no “encajar” en los estrictos moldes de nuestra sociedad.

@Lucía Pastor Dueñas

@Imagen Pinterest


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