Caminé descalzo bajo la lluvia,
sin paraguas, sin sombrero
para sentir el otoño
en mi cabeza de molinero.
Camino descalzo bajo la lluvia,
sin miedo y sin ausencia
porque es, regalo divino
y me marcará el destino.
Caminé descalzo bajo la lluvia,
cuando estaba triste
porque la cosecha
apareció marchita,
mi llanto era lamento
ya no había rendimiento.
Camino descalzo bajo la lluvia,
porque bailo y canto
es el sustento del campo;
pobre trabajador
campesino, labrador.
Caminé descalzo bajo la lluvia
en mis terrenos sembrados
y bien labrados.
Trigales, familiares
que recogían el trigo en las eras
trillado por las tablas de bueyes,
al molino lo llevábamos;
las ruedas de granito
lo molían]
misterio: ¡Salía el gofio!
con agua, amasado,
con caldo, escaldado.
Un buen vaso de vino
y las penas al carajo.
Y mis pies siguieron
libres como el viento
ya no hubo más lamento.
©️Álvaro Rodríguez Sicilia
@Imagen María José Luque Fernández

Nacido en Canarias. Trabajó de asesor en la Consejería de Educación. Estudió pedagogía e historia del Arte.
Ha publicado seis libros, entre ellos (árboles libres edit. Aguere)2010. Mi último libro es (Emociones edit. Aguere)2022.
Pertenece a la Tertulia del Café Gijón y a Sábados poéticos la Nueva Barraca. Socio del Ateneo Universal.
Premio de poesía Cabildo de Tenerife 1997.
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