Apenas queda tiempo en la palabra vida.
Apenas queda paz en el mensaje.
Gigantes de anchos brazos bajan a la playa
y devoran la belleza del mar.
Sacrifican la luz,
entrelazan puñales de ímpetu violento.
Halcones de la furia cortan el aire,
violan el cielo en sideral enjambre.
Siniestras calaveras
en aleteo salvaje prodigan su demencia,
merodean la sangre que humea entre los cuerpos.
Estridente clamor de tempestades,
fuerza torrencial de la locura,
terrible huracán en las entrañas;
detén tu remolino de vergüenzas,
frena tus leones boreales.
Cuánto padecer en tu deleite,
cuánta violencia desatada,
cuánto odio reseco se desangra.
Qué fuerza te contiene,
qué grito de rechazo,
qué presagio de horrores.
En el esplendor de la ceniza
no se posan relojes de esperanza,
sólo gime el llanto de la muerte.
@Juan Jesús Espinosa
@Imagen Pinterest
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.