Los unicornios y las sirenas, si lo pensamos un momento, no son criaturas menos lógicas que los rinocerontes y las langostas. Sin embargo, el hecho totalmente circunstancial de su existencia hace que estas maravillas de la naturaleza no nos asombren tanto como aquellos vulgares productos de nuestra fantasía. En este caso como en tantos otros, la costumbre y el orgullo nos impiden advertir que ni siquiera el máximo esfuerzo de la mente más inspirada es capaz de imaginar algo tan exótico como el mundo en que vivimos.
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours