No sé qué hacía en aquella estación abandonada. No había nadie, ni trabajadores, ni viajeros.
El tren detenido en los raíles, en la única vía existente, no iría a ninguna parte. Tenía aspecto de llevar detenido años, tantos como tenía la estación sin recibir visitas.
La taquilla tenía los cristales rotos, el mostrador lleno de polvo, sobre este unos billetes amarillentos a ninguna parte.
¿Pero qué hacía ahí?
Traté de hacer memoria. Recordé que quería ir a Madrid, estaba en la estación de Sants y los altavoces llamaron, anunciando la salida del AVE en la vía cinco. Entré en el ascensor y después… no lo recuerdo.
Aparecí en la maldita estación vacía.
Vi la puerta de salida de la estación, la abrí y…no había nada, solo el vacío más absoluto. A punto estuve de caer en aquella inverosímil nada.
Entonces pensé en rodear el tren y huir de allí campo a través.
JAJAJAAJA
No había nada, otro vacío.
@Antonio García
@Imagen Pinterest
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.