GARFIOS Mercedes Merluna

Tras dos gruesos cristales,
llevo, mi carga, a raudales.
El extremo más grande,
en mi puño delirante,
el comienzo, 
de algo interesante. 
Entre las acacias 
de tu semblante,
intriga de los almirantes,
protectores, 
de un loco cautiverio,
entre danzantes de fuego,
hacia la interpretación,
de un señuelo,
que me visita, 
cada noche,
entre mis sueños. 
Historias de antes,
cambiando, 
este mundo austero, 
donde,
las estrafalarias ideas
de tu cuerpo, 
resbalan,
entre mis dedos
y, me arañan,
como garfios
de piratas compulsivos,
que se arrastran,
en la búsqueda,
de tesoros inimaginables, 
entre la púrpura de mi pluma
que no ha dejado de amarte.