Entrevistas

#Reseñas: Otra vida por vivir de Theodor Kallifatides.

By Denis Boyle

Siempre es de agradecer recibir recomendaciones de lectura porque de vez en cuando nos llegan obras que deslumbran por su belleza y sabiduría. Theodor Kallifatides nos ha regalado un delicioso ensayo sobre la vida, la amistad, el paso del tiempo y la realización personal frente a la muerte, las injusticias, el consumismo del mundo actual y la pobreza.

El autor, nacido en Grecia en 1938, emigró a Suecia en 1964 donde conoció a su mujer (Gunilla) y trabajó como profesor de universidad antes de convertirse en escritor. Otra vida por vivir es una mirada atrás en el momento de darse cuenta, con 80 años cumplidos, que ya su carrera de novelista se ha acabado.

Kallifatides padece cierto grado de soledad, común a los inmigrantes. Aunque representa a Suecia en actos literarios, su apellido no deja de generar problemas; y cuando vuelve a Grecia los comerciantes le hablan en inglés como un turista. No se queja y lo toma con humor, pero una ligera sensación permanente de desamparo es palpable.

El autor sí es crítico con el mundo actual. Se siente ofendido por la mirada condescendiente de Europa hacía Grecia a partir de la crisis financiera del 2008, no soporta ver a Suecia dejar de ser un país de justicia social y solidaridad para enredarse en los tentáculos del consumismo, cuestiona el énfasis sobre el derecho de la libertad de expresión por encima del respecto a los demás, y censura la exigencia de responsabilidades de los pobres (que se ahogan porque no saben nadar). ¿Por qué, entonces, está lectura nos deja un sabor tan dulce en la boca?

La respuesta ha de encontrarse en la inmensa humanidad del autor. Habla de sus amistades con ternura (la amistad es más valiosa incluso que el amor), de sus tíos y sus tías, de los niños de la escuela que lleva su nombre en su pueblo natal, y de su relación con su mujer e hijos. Además, es un anciano que conserva el encanto juvenil de no haber encontrado aún su lugar en este mundo. Lo sigue buscando. El lector empatiza con su desarraigo y su falta de pertenencia y tiene ganas de conocerle y escuchar más de sus sabias observaciones.

Denis Boyle

26 de abril del 2022

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