Un guardián mudo custodia, vigila y cuida la ciudad de Jaca.
Desde la cumbre de un monte con un apuesto nombre «Rapitan» impone su aspecto sobrecogedor y hermoso a la vez que ni los buitres se atreven a sobrevolarlo, rodeado de grandes fosos, le impregna un aire de antaño.
Su grandiosa puerta franquea todo un mundo por descubrir. Abre sus puertas a un castillo, el fuerte del mismo nombre que brinda espacio a la música mirando a las estrellas.
Mágica noche de luna llena contemplando la vía láctea.
Senderos, caminos empinados a veces, empedrados otras que arrancan desde el valle transportando nuestros sentidos a aquellos tiempos en que las leyendas de brujas atraían a los espíritus.
Internarse en un bosque que semeja túneles a ratos, sendas solitarias entre sombras, bunkers derruidos, restos de aljibes…
Escuchar, mirar a tu alrededor sin saber que vas a encontrar.
Encumbrar y sonreír, instantáneas que te sobrecogerán.
¡No dejes de venir!
@fotografía Javier Gazapo
@texto María José Luque
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.