sábado, mayo 30 2026

La senda de los cazadores en el Parque Nacional de Ordesa a través de las fotografías de Javier Gazapo

El Parque Nacional de Ordesa esta situado en el Pirineo Oscense en la provincia aragonesa de Huesca y esta declarado además de Parque Nacional como Zona de Especial Protección para las Aves, y en 1997, la UNESCO otorga la distinción de Patrimonio Mundial a los circos y cañones del Monte Perdido.

Es en Ordesa dónde podemos observar claramente como el viento, el agua y el hielo (enormes glaciares) han moldeado y cincelado el paisaje a lo largo de los años. El geólogo y botánico francés Louis Ramond de Carbonnières expresó ante su visión que le evocaba «un enorme edificio en ruinas»

La historia también deja sus retazos prendidos en él «Acosado por numerosos enemigos, el valeroso caballero alzó su pesada espada Durandarte y, con ímpetu sobrehumano, hendió la pared que obstruía su paso. Hablamos de  la Brecha de Rolando»

Sin duda alguna, el hombre ha ido dejando su huella, trazando senderos y caminos, construyendo puentes, cabañas, aprovechando los bosques y pastos.

Habla una leyenda sobre el Monte Perdido «surgió de la niebla tras la negativa de socorrer a un mendigo por parte de un pastor, y que existe en él un palacio hechizado cuyos jardines evocan el mismísimo paraíso terrenal»

Recordar que las montañas no son solo un paisaje encantador, son retazos de la cultura del lugar que en ellas quedan prendidas y son sin duda alguna, herencia viva de esos otros pueblos primigenios de la tierra.

Fue a finales de los 70, a raíz del proyecto de inundación del Cañón de Añisclo para su aprovechamiento hidroeléctrico, instituciones y colectivos de ciudadanos se movilizaron para salvar este enclave, declarándose  Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

La senda de los cazadores es una de las rutas de senderismo con la que se puede disfrutar en el Parque Nacional de Ordesa. Es larga e intensa con una dura subida al principio pero las vistas que tendrás durante todo el recorrido de acantilados, valles y cascadas es tan impresionante que merecerá la pena el esfuerzo.

Para llegar al Parque tenéis que atravesar el pequeño pueblo de montaña de Torla, puerta de acceso principal al parque,  donde os encontraréis con la Iglesia de San Salvador, una bonita iglesia del románico en un paraje que te deslumbrará con el Monte perdido como fondo.

Desde allí parten autobuses en temporada alta hasta la pradera de Ordesa dónde comienzan las rutas, seis son las principales desde las que parten otras rutas, entre ellas la Senda de los cazadores.

El valle de Ordesa, Valle de Bujaruelo, Cañón de Añisclo, Garganta de Ascuan, Valle de Pineta y Añisclo-Escuaín. Veintidos son las rutas que transcurren por el Valle de Ordesa, hoy vamos a hablar de la Senda de los cazadores.

Puntos muy importantes a tener en cuenta.-  es una ruta de 18 kilómetros circular en la que se pasa de una altitud de mil trescientos treinta metros a mil novecientos cincuenta metros con una duración aproximada de seis horas.

El primer tramo es el más complicado por la fuerte pendiente pero una vez alcanzamos el mirador de Calcilarruego, desde donde podemos recrear nuestra mirada con la cascada del Circo de Cotatuero, la ruta transcurre en un suave descenso hacía la Faja de Pelay.

Se acerca la cascada de Cola de caballo dónde el merecido descanso puede tener lugar.

El camino de vuelta se realiza a través del valle y el bosque de frondosas hayas  acompañados del cauce del río Arazas saliendo a las Gradas de Soaso, unos espectaculares y sucesivos saltos de agua.

Nos encontraremos, si nuestro cuerpo aún tiene fuerzas, con las cascadas del estrecho y la cueva, dos impresionantes cascadas; terminaremos nuestra ruta con la cascada de Arripa merecedora también de nuestra atención.

Un último tramo y nos encontraremos en el punto desde donde partimos, la pradera de Ordesa donde te recogerá el autobús si has ido en época de alta visitabilidad o tu vehículo .

Unos prismáticos además de la cámara de fotografías es aconsejable pues durante todo el recorrido podemos observar diversidad de fauna, entre ellos el corzo, ciervo, jabalí, marta, ardilla, lirón gris y liebre. Además en el curso del río puedes encontrar al tritón pirenaico, la rana pirenaica, el sapo partero y por supuesto no podemos olvidad a la culebra de esculapio, verdiamarilla, víbora áspid y como no la trucha común. Sin dejar de lado las aves entre las que podemos ver al milano real, azor, gavilán, quebrantahuesos, buitre leonado, águila real,  Pico picapinos, Mirlo acuático, Lavandera cascadeña, Acentor alpino, Carbonero palustre, Agateador norteño, Treparriscos, Chova piquigualda, Chova piquirroja, Cuervo, Verderón serrano, Piquituerto y el Gorrión alpino.

Entre sus especies arbóreas esta el pino negro, abedul, avellano, el abeto blanco y el haya. Destacar unas especies de plantas protegidas que son el narciso de los Pirineos, la saxífraga de los Pirineos y la genciana amarilla.

Un día lleno de emociones en tu caminar para regresar a la rutina de la normalidad.

 

 

 

 

 

 

@Javier Gazapo  fotografías

@María José Luque texto

 


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