A un lado del camino
donde huele a vida quebrada
una puerta se desliza cabrona
invitando a toda su tristeza.
Música digital con letra escrita a golpe de latidos.
Camas robóticas de un futuro que se escabulle entre las costillas de los
cuerpos que acogen.
Huele a adiós,
se escapa por las ranuras del techo la resiliencia y la empatía.
Gelatinas, drogas, vendas y profesionales sonrisas, modernidad y vejez
conviven por horas.
Cierro el puño,
aprieto los dientes,
cojo una mano,
cuento al oído,
libero una lágrima,
me adelanta la noche,
suena una ambulancia.
@Xavier Sánchez / El Poeta Zeb
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