El mundo es tan pequeño
tan vulgarmente pequeño
tan remotamente pequeño
tan pequeño,
como un grano de arena entre los dedos,
como un copo de nieve en el glaciar de un vaso,
como un cristal de sal en el océano de un ojo
que puede disolverse y ser la nada
sin serlo.
La nada que no existe,
como un espejo sin fondo,
como la punta de un lápiz sin camino,
como la cicatriz que nunca tuvo heridas
para nombrarla.
El mundo es tan pequeño
tan vulgarmente pequeño
tan remotamente pequeño
tan pequeño,
que nunca tuvo fe en sus dimensiones,
hasta ese atardecer en que miró su sombra
alargarse y perderse
en la noche toda
de los tiempos.
@José María Ysmer poema
@ María de Lourdes Solvedilla imagen
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