La luz aún no crecida
del mañana,
delante de nosotros
se yergue
como un tronco de amapolas
sin pétalos.
Un ojo sin visiones,
el único que mira
y que nos mira
repele con un soplo
el vuelo atormentado
de la noche;
la incisiva protesta
de esos sueños
que sueñan con ser otros.
Deseos, no consumados,
escondidos
en el interior de un sobre,
carentes
aún del sello que los lleve
a un lugar sin sombras
donde vean,
la luz que los acoja
en sus sonidos,
como pájaros de un árbol
que siempre dan la nota
más preciada,
sin esperar a un mañana
que los salve de pronto.
@José María Ysmer poema
@Drowfear imagen
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