Guillermo Paier: “Me vi rodeado de seres viles, conocí la mezquindad y la miseria humana. La traición de un amigo. Y un día, frente a mi antagonista de turno, de hecho, estaba sentado frente a mí, me puse a escribir en mi ordenador, me puse a describirlo”.

Estimated read time 16 min read

Siempre antes de comenzar nos gusta que nuestro entrevistado nos hable de su ciudad o café conocido, Guillermo nos dice:

El bar, el café, -no es ninguna novedad ni de aquel lado ni de este del Atlántico-, es parte de nuestra vida cotidiana. Aquí en especial, nuestra herencia, la española con su influencia musulmana y la italiana, llevan todas nuestras discusiones, confesiones o momentos en los cuales mejor estar solo a ese ámbito tan sagrado como un templo.

A lo largo de mi vida, me he mudado mucho y por mi trabajo como arquitecto estoy permanentemente en la calle. Te diría que el café es mi oficina y en algunos momentos también ha sido mi hogar, ese refugio para las emociones y la reflexión. Por tanto, no tengo un bar o un café sino muchos. Y están presentes en muchos de mis escritos.

Te dejo dos a modo de ejemplo (puede leerlo al final. Nota del Editor). En mi primera novela, “Verde pantano al atardecer”, buena parte de la historia se desarrolla en un bar llamado Exequias. Y en la última a punto de editarse en España, “Las crónicas del peronista errante” el protagonista le cuenta la historia al narrador sentados a la mesa de un café llamado “Mi esquina”.

Juan Re Crivello: ¿Desde cuándo escribes? ¿Cuál fue una experiencia temprana en la que aprendiste que el lenguaje tenía poder?

Guillermo Paier: Como te expliqué en mi presentación, soy arquitecto y no tengo formación en Letras. Era un curioso lector, un curioso oyente, un curioso observador. Amante del cine y de la música. Pero nada de eso te hace escritor.

Yo tuve el impulso de escribir, la compulsión por escribir. En un momento de mi vida, estaba realizando una encomienda que prometía ser la que impulsara mi carrera como arquitecto. Y salió todo tan mal que fue lo peor que me sucedió como profesional. Me vi rodeado de seres viles, conocí la mezquindad y la miseria humana. La traición de un amigo. Y un día, frente a mi antagonista de turno, de hecho, estaba sentado frente a mí, me puse a escribir en mi ordenador, me puse a describirlo. Y pronto, como una necesidad de llevar registro de ese momento, comencé a darle forma a una historia que cuando la terminé por primera vez me dio mucho miedo que se conociera porque estaba rodeado de esta gente que podía hacerte desaparecer del mapa por mucho menos que describirlos tal como eran. Entonces decidí novelarlo y de ahí nació “Verde pantano al atardecer” Nunca tuve intención de publicarlo, hasta que me invitaron a hacerlo, pero eso fue quince años despúes de empezar a escribirlo. Desde entonces, no me he detenido.

Juan Re Crivello: En su jornada laboral, ¿cuánto tiempo dedica a escribir?

Guillermo Paier: Todo el que puedo. Mi oficio de arquitecto es eso, un medio para vivir y nada más, mi pasión se trasladó absolutamente a la literatura. Una hora por día, una mañana o una semana sin parar, casi con un autismo enfermizo.

Juan Re Crivello: ¿Se planteó alguna vez escribir bajo seudónimo?

Guillermo Paier: Sí, de hecho, lo hago. Escribí una novela erótica llamada “Una vez en la vida” y un amigo editor decidió publicarla. Es una obra bastante particular y en reparo a mis hijos que en aquel tiempo eran menores, decidí que lo mejor era no exponer su apellido a ningún tipo de escándalo. Por fortuna no fue tan leída y a ellos tampoco les hubiera molestado. Estoy por publicar una segunda novela erótica en España y he vuelto a utilizar el mismo seudónimo, Pelmo Ricegaar, un torpe anagrama de Marcelo G Paier.

Juan Re Crivello: ¿Cómo denominas tu estilo narrativo? ¿Qué géneros trabajas?

Guillermo Paier: Es una buena pregunta, porque jamás me lo he planteado, no pertenezco a ninguna capilla literaria y a la hora de escribir no tengo el menor reparo en abordar cualquier temática con el mismo atrevimiento. Escribo novelas. Encuentro cierta fascinación en ese lugar invisible entre lo real y lo fantástico. Me gusta escribir sobre historia, está presente la de mi país en buena parte de mis relatos (peronismo, Malvinas, dictadura, menemismo, kirchnerismo). Mis criaturas se paran sobre la línea de la historia y juegan el ella. “Las crónicas del peronista errante” directamente se mete de lleno en la historia, en la tripa del tiempo, con la salvedad de que no soy un historiador, sino como te dije una amante de contar historias. También disfruto mucho de escribir erótica, generalmente relacionado con el placer de viajar, donde es más fácil que el gozo y el misterio vayan de la mano.

Juan Re Crivello: ¿Qué autores o experiencias han influido en tu desarrollo como escritor?

Guillermo Paier: No tengo un autor en particular, sólo para referirte alguno te diría que lo primero que leí en mi vida fue “El jugador” De Dostoievski, más allá de los autores argentinos que leíamos en la escuela secundaria, de los cuales rescato a Borges, Güiraldes, José Hernández, Echeverría. Me gusta Bret Easton Ellys, no siempre, Thomas Pynchon, cuando lo entiendo. Últimamente estuve leyendo a Michel Houellebecq, Eduardo Sacheri y Stieg Larsson, pero descansan mucho tiempo en mi mesa de luz antes de que pueda terminarlos. Todos ellos influyen a la hora de escribir, aunque debo confesar que cada vez leo menos de otros autores, pues paso mucho tiempo en lo mío e investigando cada uno de los temas sobre lo cuales escribo.

Si te tengo que nombrar uno, es Borges, sobre el cual tenía un enorme prejuicio y no he encontrado un tipo con la capacidad de escribir con tan pocos recursos para decir tanto.

Juan Re Crivello: ¿Qué te inspiró a escribir «Aldo 1982» y cómo fue el proceso creativo detrás de esta obra?

Guillermo Paier: Aldo es un libro muy querido, porque es la primera novela que me senté a escribir desde la página en blanco. En ella quería rescatar un fragmento muy breve de tiempo; una semana que fue desde una revuelta sindical a la invasión de Malvinas, que derivó en la guerra, desde la mirada de un chico de veinte años que estudiaba arquitectura en ese tiempo. Yo era ese chico y pude haber sido uno de esos que fue a Malvinas, de hecho, algunos compañeros míos de la secundaria combatieron en las islas.

De puro atrevido, he decidido reescribirla porque me he dado cuenta de que mis abuelos fueron parte de acontecimientos parecidos durante su juventud.

Mi abuelo italiano, a los 17 años peleó en la Primera Guerra Mundial y mi abuelo gallego fue un republicano que estuvo varias veces a punto de aparecer en una cuneta perseguido por los franquistas de su pueblo, Finisterre. Y en homenaje a mis compañeros de escuela y mis abuelos es que la escribí y reescribiré para darle cabida a esas historias invisibles tan o más importantes que las que se presentan al mundo como tragedias universales.

Juan Re Crivello: ¿Háblanos de tu trabajo en “Verde pantano al atardecer?

Guillermo Paier: Como te he relatado en un principio, la novela nació como la necesidad de una catarsis. La estructura final, siete personajes contando la misma historia desde su mirada, una en la que todos mienten sin poder escapar a la verdad que subyace en los relatos, todos ellos presentados de una manera deliberadamente aleatoria.

Juan Re Crivello: ¿Estás trabajando en una historia nueva ahora? Cuéntanos sobre tu último proyecto.

Guillermo Paier: Es una pregunta difícil de responder. Acabo de terminar una novela llama “El arquitecto con escafandra y una chica llamada Destino” sobre las andanzas de un hombre perdido en la ruta en tiempos de pandemia siguiendo la ruta de Salamone, un arquitecto ignorado durante décadas. Y también una novela corta sobre un tipo que se pierde en la red social en busca de lo que alguna vez fue, llamada “La vida secreta de las plantas”. Pero al mismo tiempo escribo la segunda y tercera parte de “Las crónicas del peronista errante” y trabajo sobre los seis cuerpos que siguen a la primera parte de la novela erótica “El juego del santuario y la espada” que se desarrolla a lo largo de los siete mares. Eso me deja poco tiempo para seguir adelante con un proyecto que me gusta mucho y que por esto y aquello siempre voy postergando, una novela llamada “Rapsodia infernal”. Entenderás porque no leo tanto actualmente y en ocasiones puedo estar una semana entera perdido en mi trabajo literario. Te aclaro que no escribo por afán de publicar, sino por el placer de escribir. Nada más, eso hace de mi vida un viaje fabuloso.

Juan Re Crivello: ¿Qué opinas de la narrativa de hoy en Latinoamérica?

Guillermo Paier: No tengo una opinión formada al respecto. No soy especialista en una literatura en especial, siento fascinación por todas las voces. Sin embargo, desde Borges o García Márquez, las voces de este lado del océano han sido reconocidas. Sigo con atención hasta dónde va a llegar una escritora argentina llamada Mariana Enríquez.

Juan Re Crivello: Con respecto al género literario del relato, ¿piensas que es necesario que un relato para que sea bueno tenga determinados rasgos o estructura? ¿Qué le pides tú a un buen relato?

Guillermo Paier: Uno que sea capaz de atraparme, cuestionar aquello que tengo por cierto o aprendido. Una buena historia consigue engancharme de la misma manera que una buena película, no tengo prejuicios a la hora de perderme en ella, me dejo llevar de la misma manera que lo hago cuando escribo, me gusta que los personajes me desafíen, cuestionen y me tuerzan el brazo.

Juan Re Crivello: ¿Cómo ves la evolución de la literatura argentina contemporánea y qué lugar crees que ocupa tu obra en ella?

Guillermo Paier: Te respondo lo mismo que hace un par de preguntas, no soy alguien capacitado para responder a esto, porque mi autismo me impide ver más allá de mi mundo. Mariana Enríquez es un buen ejemplo de por dónde debería ir la literatura, pero ignoro los miles de talentos ocultos o conocidos. ¿Qué lugar ocupo yo? No creo que ocupe ninguno, apenas experimento el placer de que alguien que lee lo que he escrito me diga que mi historia le ha llegado, emocionado o gustado. No puedo medir eso a nivel nacional simplemente porque no me interesa. Eso no quita que me encantaría ser reconocido, el ego no se negocia, pero esas cumbres están muy altas y yo soy un corredor del llano.

Juan Re Crivello: ¿Cuál dirías que es tu seña de identidad como escritor?

Guillermo Paier: El escepticismo, la fatalidad inexorable. Pretendo que mis textos tengan cierta cadencia hipnótica, mezcla de crudeza y lirismo y de ser posible, belleza en la misma imagen.

Juan Re Crivello: Guillermo, eres Arquitecto, ¿Cuándo das el salto como escritor? Ahora te definen en la Feria del Libro de Argentina como «Construye y escribe cuentos y novelas» ¿Que puedes decirnos sobre esto? ¿Tiene alguna influencia tu carrera como Arquitecto en tus obras?

Guillermo Paier: Creo haberte respondido a lo largo del reportaje. Y sí, la arquitectura tiene alguna o mucha influencia, en la manera de escribir, en la presencia en los relatos, pero también en muchas de las historias. Ignoraba esa definición de la Feria del Libro, pero es verdad construyo historias de la misma manera que encaro el proceso creativo en la arquitectura.

Juan Re Crivello: ¿Consideras que acceder al lector que lee en tablet, ordenador o móvil, en diferentes espacios, (tren, autobús, metro) te puede ayudar a ser más leído?

Guillermo Paier: Sí, por supuesto, cualquier manera de llegar al lector es válida, más allá que personalmente y a pesar de que el 90% de lo que leo es a través de una pantalla, nada me llena más que leerlo en papel.

Breve Biografía:

Mi nombre es Marcelo Guillermo Paier, nací en Avellaneda, Provincia de Buenos Aires en 1962. Soy arquitecto desde 1985 y hacia fines del milenio me ocurrieron una serie de sucesos que me depositaron a centímetros de la nada. Y frente a las alternativas que se me presentaban -hacerme político, personal trainer o asesino serial-, elegí escribir a modo de catarsis y eso vendo haciendo desde entonces. Esto me permitió estar en contacto con un mundo fascinante que me ha permitido viajar y conocer escritores de todas las culturas, en especial la iberoamericana.

Relatos Publicados:

Verde pantano al atardecer:

―Che, qué bueno que por fin nos hallamos juntado los tres en un bar ―comenta Quique al pasar.

―Esta parte del local es el café, Quique ―lo corrige Cristian― En todo caso, el bar queda ahí atrás.

―Es lo mismo ―lo miramos cómo a un hereje―. ¿Hay diferencia?

―Son lugares de muy diferente significación ―lo instruyo, doctoral y en un speech robado al gran Miguel Ángel Roca, nuestro docente de Diseño. En términos generales puede decirse que el café es el lugar de los problemas, mientras que el bar es el de las preocupaciones ―Cristian retoma su Claringrilla―. En los cafés los problemas se enfrentan, se debaten, se reflexionan, se resuelven ―en las teles, frente a mí y a mis espaldas, Stimpy busca su pedo perdido―. El visitante toma distancia de sí mismo, de sus inquietudes, de los demás, se transforma en escrutador recogido en la lucidez de un café que lo activa ―el mozo se para junto a nosotros―. Cristian está en el café ―brinda con el cenicero―. El bar por el contrario es de una naturaleza tal, que apela a recoger las inquietudes de los clientes que encuentran en la fraternidad del clima reinante, en la compañía cómplice del lugar y en la fuga que el alcohol propone ―Cristian se distrae mirando algo en la mesa del fondo―. Los que están a la mesa alta a mis espaldas están pespunteando las almas a sus cuerpos, ellos están en el bar y el viejo concentrando su atención es un recuperador de almas…

Quique se queda en silencio mirándome, preguntándose, por qué no siguió una carrera universitaria o tal vez por qué dilato de esta manera lo que debemos decirle a Cristian. 

Las crónicas del peronista errante:

“Nuestras conversaciones siempre se desarrollaron con una taza de café de por medio, en la misma mesa de un bar situado en la esquina de una Adrogué que parecía diseñada para extraviarse. Aquella ciudad hausmaniana, encajada en la vasta cuadrícula de la provincia, era un laberinto sin muros, sin centro, sin anversos ni reversos. En ese espacio singular e infinito, yo me encontraba y me perdía una y otra vez, como si el lugar mismo fuera el reflejo de mi relación con Fernando: un hombre que, con el paso de los años, supe reconocer no como un otro, sino como mi alter ego, o quizás, más exactamente, como la proyección de una parte de mí que nunca había terminado de comprender, pero que él parecía encarnar.

Tal vez sea hora de admitir que soy una invención de la mente febril de Fernando. Y estas líneas son puro cuento. Una ilusión, como ese bar que ya no existe, en un pueblo que durante mucho tiempo ni siquiera era parte del catastro provincial, sólo un rumor esparcido entre sus habitantes que se empeñaron en darle vida. Pero esa es otra historia; ahora quiero regresar al primer encuentro, que por aquel entonces consideré casual, pero ahora, con la irrefutable perspectiva que me otorga el tiempo, no considero que haya sido así.

Como cada mañana, garabateaba en mi cuaderno mientras saboreaba el embriagador aroma a vainilla de mi café con crema servido en vaso de vidrio, hasta volverme invisible tras una etérea bruma colombiana que se disipaba tan lentamente que parecía detener el tiempo. Entonces, a un par de mesas, tomó forma un sujeto bastante singular, que procuraba captar mi atención. Ahí estaba Fernando, acechando como un felino hambriento. Suponiendo que nos conocíamos, cometí el desliz de saludarlo con una leve inclinación de cabeza. Fue un error, porque desde ese momento no pude evadirlo. En un abrir y cerrar de ojos, lo tuve sentado frente a mí.”

Libros y links de otras entrevistas:

Mi primera novela, “Verde pantano al atardecer” puede encontrarse en Amazon en e-book Kindle y en papel y por Autoreseditores en papel. A ella le siguieron la novela “Aldo1982”, publicado por Wu Wei, la crónica existencialista “El lugar más feliz” publicada en papel por Ediciones Croupier y de manera digital por Tus libros digitales, una breve teoría sobre arquitectura y urbanismo, “Sevigné y el regreso a la inocencia” (777 ediciones) y la novela erótica “Una vez en la vida”, publicada por Libros Absentha bajo el seudónimo Pelmo Ricegaar. También formé parte de la antología latinoamericana “Peces con alas” de ediciones Croupier. Y bajo el sello Absentha, la primera antología de P.I.E.L. (plataforma independiente de escritores libres), la Antología de escritores Latinoamericanos reunidos en Chosica, la “Pequeña antología villera” y la antología “Versos y Relatos en la Villa 31”. Además, ha participado en las tres ediciones de la revista cultural PIEL y fue de los anfitriones de Radio Piel durante la pandemia que reunió poetas, escritores, editores y músicos de toda Hispanoamérica y que se emitía los martes por uniendogente.com.

En 2020 ha publicado, “Dos tipos audaces” una antología de cuentos editada por Ser Seres Ediciones junto a Ariel Azor, escritor uruguayo.

De próxima aparición (2025), Las crónicas del peronista errante (Adarve, Madrid) y bajo el seudónimo Pelmo Ricegaar, la primera novela erótica de una colección de siete, “El juego del santuario y la espada – Mar de Arabia”, (Avant, Madrid)

Tengo dos novelas inéditas, “La vida secreta de las plantas” y “El arquitecto con escafandra y una chica llamada destino”.

Redes sociales:

Facebook: https://www.facebook.com/pelmo.ricegaar

Instagram: https://www.instagram.com/mgpaier

Reseñas:

https://www.periodistadigital.com/elacento/20200722/verde-pantano-al-atardecer-novela-de-guille-paier-689404344186/ 

https://www.periodistadigital.com/elacento/20190614/hombre-de-negocios-cuento-de-guille-paie-689403941655/ 

https://www.youtube.com/watch?v=N7VRUvNANss HYPERLINK «https://www.youtube.com/watch?v=N7VRUvNANss&t=2721s»& HYPERLINK «https://www.youtube.com/watch?v=N7VRUvNANss&t=2721s»t=2721s

 

 


Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

j re crivello http://bcnexpres.wordpress.com/

Escritor & Editor (email contacto: fleminglabwork@gmail.com)
Fundador de MasticadoresdeLetras, son 19 blogs de comunicación, tales como: Masticadores.com, MasticadoresItalia, MasticadoresBrasil, 2025!, MasticadoresSur, Masticadoresmexico, MasticadoresItalia, Gobblers, MasticadoresRumanía, LetrasdesdeelDesvan, MasticadoresFem, MasticadoresUSA, Chewers, LatinosUSA, Hotel. Ha colaborado con el periódico digital Mundiario con 10 millones de lectores. Y en EixDiari
Su blog oficial es Barcelona & j re crivello (https://bcnexpres.wordpress.com/) En sus diferentes blogs ha superado la barrera de 1 millón de visitas.
Ha publicado en los blogs de El País, Le Monde, Clarín. Ha editado 12+2 libros disponibles en Amazon y otras plataformas.

You May Also Like

+ There are no comments

Add yours