Diosa de la mentira
emperatriz del caos
reina de la desolación
esclava de la envidia
heredera de la soledad
Soplo del demonio
ardiente como el deseo
letal como el alacrán
apagas la luz del noble
solo avivas la llama de tu averno.
Rodeas los corazones
con un cilicio
afilado y oxidado
por la oscuridad de tu ser
los inflamas hasta que duelan.
Quieres ver sangre, te excita
es tu único orgasmo, la maldad
vampiresa insaciable
a nadie perdonas
amargada criatura nocturna.
Pero sabes, la vida nos auxilia
con almas luminosas
nos encienden nuevamente
nos protegen, nos rodean
como dientes de ajo.
@Marijan
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