viernes, junio 12 2026

BARRERAS INVISIBLES. Por Manuel Casal

Si tratamos de comprender la situación concreta de la vida de la mayoría de las mujeres en nuestras sociedades, descubriremos que en realidad están rodeadas de una serie de impedimentos, de obstáculos, de dificultades y de barreras que son invisibles con los ojos de la cara, pero no con los de un análisis realizado desde el punto de vista del género. El machista rechaza todo análisis que se base en el género. Eso quizá tenga mucho que ver con su deseo de que no se descubran estas barreras que impiden que las mujeres, por su capacidad, su formación y porque son tan seres humanos como los hombres, ocupen los lugares más altos en la pirámide social

Estas barreras invisibles están formadas por los prejuicios, los estereotipos y las costumbres que asocian a las mujeres con lo sentimental, con la reproducción o con lo estético. Todos ellos funcionan como filtros para que las mujeres no accedan a los puestos altos de poder, los mejor remunerados de la sociedad.

La visión antigua, tradicional y machista, que atribuye a hombres y mujeres roles tan desiguales en la sociedad, parece que a nivel teórico se ha debilitado. Sin embargo, en la práctica se mantiene, especialmente en niveles en donde el poder económico es alto. Puede consultarse en este sentido el artículo La igualdad entre mujeres y hombres en España /1, publicado en este mismo blog. En él observamos que cuanta mayor es la remuneración asociada a determinados cargos, menor es el número de mujeres que los ocupan.

Las barreras invisibles a las que nos referimos son fundamentalmente dos: el techo de cristal (glass ceiling) y el suelo pegajoso (sticky floor).

La expresión techo de cristal fue usada por primera vez en 1978 en una ponencia pronunciada por la estadounidense Marilyn Loden. Se refiere a la limitación invisible que tienen, en general, las mujeres para materializar su ascenso en la escala profesional. Es como si existiera una barrera transparente en la vida profesional de las mujeres que les impidiera llegar a ocupar los puestos más altos.

Una madre visita junto a su hijo a sus compañeras de trabajo durante su baja por maternidad. Fotografía tomada de Wikipedia.

Esta barrera invisible se va formando ya desde la infancia y va tomando cuerpo poco a poco. La sociedad va orientando a la mujer hacia la maternidad y, cuando esta de hecho aparece, hace que se sienta responsable obligada de la crianza y educación de los hijos, además de ocuparse de las labores de la casa y de los posibles cuidados de las personas mayores. Esto le resta el tiempo que necesitaría para dedicarse al desempeño de puestos altos en la pirámide profesional. Parece claro que si los hombres compartieran estas tareas, la mujer estaría en condiciones similares a las de ellos para desempeñar estas funciones. Colaboran también a la existencia de este techo de cristal el conjunto de mitos y estereotipos machistas que niegan a la mujer capacidad de liderazgo o recurren a la manida creencia en que históricamente los cargos altos los han ocupado los hombres.

Catherine White Berheide. Fotografía tomada del Departamento de Sociología de Skidmore College

La metáfora del techo de cristal, utilizada inicialmente para expresar la situación de las mujeres, se aplica hoy también para expresar las dificultades que tienen diversas minorías para progresar profesionalmente.

La expresión suelo pegajoso fue usada por primera vez en 1992 por la que era profesora de sociología en el Skidmore College y presidenta de la sociedad Phi Beta Kappa, Catherine White . Esta sociedad es la más prestigiosa de EE. UU. en la promoción de personas valiosas en los campos de las ciencias y de las humanidades. Su lema es El amor por el aprendizaje es la guía de la vida. Desde su fundación en 1776 han formado parte de ella más de 150 premios Nobel.

Símbolo de la sociedad de honor Phi Beta Kappa. Fotografía tomada de Wikipedia

El “suelo pegajoso” hace referencia a dos aspectos de la vida de las mujeres. Uno, a las dificultades que suelen padecer para compaginar sus ocupaciones en el ámbito familiar privado con las propias de una actividad laboral pública. Esta dificultad es mayor cuando la mujer no es capaz de salir de la mentalidad tradicional, que pone su función doméstica por encima de cualquier otra y hace que aparezca como “pegada” al suelo del hogar. El otro es el que sienten la mayoría de las mujeres en el ámbito del trabajo, en el que habitualmente ocupan los estratos más bajos de la escala laboral, de los que no pueden salir. También lo sufren quienes, aun trabajando en niveles intermedios, son víctimas de dificultades -obligaciones familiares, prejuicios, costumbres- que no padecen los hombres. De hecho, los mayores índices de precariedad y temporalidad lo sufren las mujeres en trabajos de peor calidad y de salarios más bajos que los de los hombres.

 

Uno de los mecanismos que suele usar el machista para intentar mantener a la mujer “pegada al suelo” es el de intentar que se sienta culpable, por ejemplo, de no dedicarle tiempo a la educación de los hijos para dedicárselo a la actividad laboral. Una vez más, intenta aplicar la división sexual del trabajo, que atribuye a las mujeres, por ser mujeres, las tareas privadas de ama de casa, educadora y cuidadora, atribuyéndose él, por ser hombre, las de trabajar en el ámbito público y aportar los recursos económicos a la familia, cosa que convierte a la mujer en dependiente de él.

 

 


Manuel Casal (San Fernando (Cádiz), 1950) es licenciado en filosofía por la U.C.M. y Catedrático de filosofía de Enseñanza Secundaria. Ha publicado varios libros explicativos de los textos propuestos para las pruebas de acceso a la Universidad, así como el titulado En pocas palabras. Aforismos. Ha participado en otros trabajos colectivos de diversa temática, como Mensajes en una botellaÁngel de nieveEspíritu de jazz o El oasis de los miedos. Colabora en revistas y periódicos y mantiene el blog Casa L, en donde se reflexiona sobre asuntos de actualidad.

Correo electrónico: manuelcasalf@gmail.com

Blog Casa L: www.manuelcasal.blogspot.com

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