Isabel bajo tarimas flotantes por Francisco Javier Salinas

Estimated read time 2 min read
Hubo una vez un accésit , entre vigas aguantando techados , donde el egregio galón , y su dorada trencilla , envolvieron los suelos laminados ; Barniz , maderos apretujados , que cubrían los sueños pintureros del alma durmiente , que en cimientos fue enterrada.
Y las buganvillas del jardín hablaron con ella , Isabel era su nombre , mujer muerta encogida en sus huesos , aquella que asesinaron , para después hundida en cemento , la casa escondiera su cuerpo bajo tarimas flotantes , un hogar sobre la tumba para ser pasajera del olvido.
Quién fue ??….
Calla mundo ! , no hubo memoria , ni lápida con nombre , tampoco flores de quienes la hubieran amado . Pero la casa besó sus macilentos labios:
— Despierta Isabel !! , cielos e infiernos te han desterrado , no existe solícita memoria cual reclame tu alma , o una lágrima en la lluvia por tí sollozando , yo vestiré las paredes de tu conciencia , seré tu amado !!.
Fue así como el ánima encontró un hogar , espíritu trabazón susurrando pasillos largos , lánguida organdí sin la rigidez del oropel engañando , curvas exentas de la forma , acariciando cada escalón , suspirando polvo levitante alacenas acampando , bebiendo las copas guardadas que no conocieran labios .
Y algunas veces entran los vivos para ocupar la casa , pero pronto se acaban marchando ; Isabel araña las camas , da voz a las sombras , come los sueños , hasta que su escarlata herida sangren las manos.
Luego vuelve el silencio , tan zahorí , tan diáfano , donde luces y sombras se aman emparejados , a través de las vidrieras , donde se posa el insecto en un zumbando , y el alba lame la piel de las sombras , suave !! , como lo haría un cuchillo «Arcos » la carne rebañando.
Y la casa cuchichea voces de tránsito , caricias hincando suaves sus uñas punzantes , por la piel de la obscuridad , luz desangrando cubiles arquitectónicos , en cada junta de las esquinas , donde el sin sonido sea un silencio , por continuo amando.
Después , Isabel duerme sobre sus huesos enterrados , calzados del parquet y tarimas flotando.
Un susurrar del tiempo olvidando…
@Francisco Javier Salinas

Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

You May Also Like

+ There are no comments

Add yours

Deja un comentario