Para el artículo de hoy os traemos una historia que aunque parece surrealista, es todo lo contrario: la historia de las famosas brujas terroristas.
Dada la relación ya intrínseca entre la mujer y la caza de brujas, no es extraño que terminaran apareciendo colectivos que utilizaran el lema de las brujas durante varias olas feministas. Hoy tenemos la famosa frase “Somos las hijas de las brujas que no pudisteis quemar” (que recuerda a esa frase de la canción No somos nada de La Polla Records, “somos los nietos de los obreros que nunca pudisteis matar…”), y antes, allá por los años 60, tuvieron un colectivo: las W. I. T. C. H. (Women’s International Terrorist Conspiracy from Hell, “Conspiración Terrorista Internacional de las Mujeres del Infierno”).
Este nombre designaba a varios grupos guerrilleros estadounidenses independientes pero con un objetivo común: “conjurar” una escena de acción directa por parte de las mujeres, aprovechando la simbología que partía de la bruja. Estas “brujas urbanas” llegaron a realizar boicots en certámenes de belleza y hasta en la bolsa de Nueva York, recurriendo a la violencia cuando se trataba de luchar por la liberación de Angela Davis o la destrucción de la industria pornográfica.
Angela Davis, para quien no lo sepa (si es que es posible) fue una activista afroamericana acusada injustamente de un asesinato que no cometió. Angela tenía muchas cosas que no gustaban: raza, pasado comunista y un largo activismo por varias causas, entre ellas la lucha contra el racismo, que también abarcaba su perspectiva feminista. Escribió, entre otras obras, Mujeres, Raza y Clase (Ediciones Akal, 2004).
Volviendo al colectivo, la idea de que en realidad se luchaba contra el sistema patriarcal ha sobrevivido hasta nuestros días, inspirando el activismo y la militancia de muchas organizaciones actuales. Sin embargo, la denominación de terroristas levantó ampollas y desde entonces, hay colectivos que se pronuncian contra la radicalización extrema.
“Cuando te enfrentas a una de nosotras, ¡te enfrentas a todas! Pasa la palabra, hermana” W.I.T.C.H.
(Mensaje recuperado de panfletos de la época).
Para quien quiera incidir más en estas mujeres, puede consultar el libro DE W.I.T.C.H., de Felguera Ediciones, tremenda editorial con obras muy muy atractivas. Y para quien quiera profundizar en la relación mujeres/brujas, puede leer sobre ello en el ensayo La hechicera errante. La bruja en las leyendas y el imaginario popular, de Algaida Editores.
Mercedes Fisteus
Escritora, (Villablino, León, 1995).
Jurista y escritora, se inició en el camino de la literatura atesorando algunos premios infantiles y debutando con su novela Dentro de dos años, premiada en el certamen Ateneo Joven de Sevilla del año 2019. Desde entonces, ha seguido dedicada a la labor de escribir, tarea que compagina con la impartición de cursos centrados en las leyes laborales y el emprendimiento rural, la literatura, las leyendas, la tradición oral y la figura de las brujas en el imaginario popular, seres que ya trató en su citada novela.
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