Justo cuando salía por la puerta de casa me detuve un instante, miré al cielo y me dije- hoy no llueve, seguro-. Pero, ¡¡ oh sorpresa!!, una primera gota cayó sobre mí cabeza, luego tres y así hasta cien mil que tuve que aguantar sobre mi calva.
Fue entonces cuando abrí mí paraguas, ¡¡error!!. Una ráfaga de viento me levantó en el aire hasta la terraza del séptimo.
Parecía Mary Poppins aguantándome como podía en mí dos mil rayas.
¡¡ Ohh, voy a aterrizar!!
¡¡ Socorro, el contenedor está abierto, lleno de bolsas con deshechos de pescado!!
@Carlos Cubeiro
@Imagen Pinterest
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