Mujeres en femenino y en plural.- La fuerza de una mujer por Lola García Jaramillo

Estimated read time 4 min read

Recuerdo todos esos día en que mi madre me contaba la historia de su madre, una mujer que había vivido en un mundo donde las mujeres no tenían derecho a nada y mucho menos, decidir sobre su propio destino. Era una época en la que la sociedad esperaba que las mujeres se casaran, tuvieran hijos y se quedaran en casa, sin voz ni voto en la toma de decisiones. Pero mi abuela no se rindió. Se quedó viuda con cinco hijos, la pequeña, que era mi madre, tenía apenas un año. A pesar de las limitaciones, encontró la forma de sacar adelante a su familia, trabajando en el campo, criando a sus hijos y luchando por cada oportunidad que se le presentaba.

Mi madre creció escuchando esas historias y, aunque no lo sabía en ese momento, estaba siendo preparada para enfrentar sus propios desafíos. Cuando se casó con mi padre, un hombre bueno pero con un sentido tradicional de la familia, mi madre se dio cuenta de que tendría que luchar para mantener su independencia y su identidad. Mi padre que era carpintero, era un excelente trabajador, pero la responsabilidad de la casa y las hijas recaía principalmente en ella. También él murió muy joven y ni madre tuvo que asumir totalmente el rumbo de su vida y las nuestras.

Recuerdo las mañanas en las que se levantaba antes del amanecer para preparar el desayuno, adecuar la casa y cuidar de nosotras antes de ir a trabajar. Era una mujer incansable, con una sonrisa en el rostro y un corazón lleno de amor. Pero también era una mujer con sueños y ambiciones, que se veían limitados por la sociedad y las expectativas de los demás.

A medida que crecía, comencé a darme cuenta de la lucha que mi madre había librado para darnos una vida mejor a mi hermana y a mí. Sacrificó sus propias aspiraciones para que pudiéramos tener oportunidades que ella nunca tuvo. Me enseñó a ser fuerte, a no rendirme nunca y a luchar por lo que quería.

Pero no fue fácil. Hubo momentos en los que se sintió abrumada, en los que pensó que no podía más. Pero siempre encontró la forma de seguir adelante, de encontrar la fuerza en el amor por su familia y en la determinación de hacer lo mejor para nosotras.

Mi madre me enseñó que la verdadera fuerza no viene de la ausencia de miedo, sino de la capacidad de enfrentar ese miedo y seguir adelante. Me enseñó que las mujeres no necesitamos ser rescatadas, sino que podemos ser nuestras propias heroínas y salvarnos a nosotras mismas.

Hoy, miro a mi alrededor y veo a mujeres increíbles que están cambiando el mundo. Mujeres que están rompiendo barreras, que están luchando por la igualdad y la justicia. Y me siento orgullosa de ser parte de esta generación de mujeres que están haciendo historia.

Mi madre es mi heroína, mi modelo a seguir. Me ha enseñado que no hay límites para lo que una mujer puede lograr cuando se lo propone. Y aunque ella no lo sabe, su legado vive en mí y en todas las mujeres que han sido inspiradas por su fuerza y su determinación.

La lucha no ha terminado, pero estoy segura de que todas las mujeres juntas podemos hacer que el mundo sea un lugar mejor para todos. Porque cuando una mujer se levanta, todas nos levantamos.

Mi madre siguió siendo la misma mujer fuerte y valiente que siempre había sido. Ahora que tomó la categoría de abuela y bisabuela, sigue siendo un modelo a seguir para mis hijos y para mí. Su legado vive en cada una de las decisiones que tomamos, en cada lucha que libramos y en cada victoria que alcanzamos.

Y aunque ella no esté aquí para verlo, sé que está orgullosa de la mujer en que me he convertido y de la mujer que está criando a sus nietos para que sean libres. Porque al final, no se trata de la lucha individual, sino de la lucha colectiva. De la lucha de todas las mujeres que han venido antes que nosotras y de las que vendrán después. Juntas, somos invencibles.

@Lola García Jaramillo

@Imagen Pinterest


Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

You May Also Like

+ There are no comments

Add yours

Deja un comentario