Rondaba el año 2000 cuando el edificio de “La casa de Botines” albergaba una exposición de pintura sobre paisajes, creo recordar, porque el único cuadro que tengo en la memoria es uno donde los colores y formas daban lugar a la silueta de Ígor, el burro que sale en Winnie the Pooh.
Y ahí se remonta esta historia, donde mi clase de 4º de la ESO se fue de excursión a la sala de exposiciones de dicho edificio junto con nuestra profesora de historia.
Mi imaginación siempre ha sido bastante… espléndida, vamos a decirlo así, y mi conocimiento del arte es todo lo contrario a ello. Pero sí que sé si algo me gusta o me disgusta y, entre los múltiples cuadros de las paredes, una estatua decoraba una de las esquinas de la sala.
Se trataba de una figura blanca con alas, realizada en piedra. El ser que poseía los elementos para volar era una figura hecha de huesos, con un cráneo que no representaba nada macabro ni tenebroso. Su rostro era neutro, sin gestos definidos. Estaba sobre un pedestal y allí nos paramos Laura y yo a contemplarlo.
Era realmente bonita y así se lo hice saber a mi amiga y a unas señoras mayores, que se encontraban a nuestro lado, de las cuales no me había percatado.
Y así ofrecí mi admiración por la bonita obra de arte, así recibí la crítica de una de las mujeres, expertas en arte, que me dijeron que cómo podía ver bonita a la muerte, marchándose de allí totalmente escandalizadas por mi comentario.
La profesora, ajena a los hechos, vino cual gacela huyendo de un león a preguntarnos qué había pasado. Al contárselo, sorprendida, solo me respondió que cada uno ve el arte de una forma y que, si a mí me parecía bonita, por cierto, a ella también se lo pareció, nadie tenía porqué criticar los gustos de los demás.
Quedé más tranquila y con una valiosa lección que aquella profesora, que no era para nada santo de mi devoción, me enseñó aquella mañana del año 2000.
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.