
Y de la ternura… qué?
– Buena pregunta, me has dicho.
No sé si es buena o no, pero echo en falta un punto de ternura entre el mundo que me rodea.
– Siempre has tenido los pies un poco en las nubes. ¿Pero tú crees que tal y como está el mundo, la gente se puede acordar de la ternura?
Pues precisamente porque este mundo es un caos de violencia, egoísmo, y sin razón, deberíamos pensar un poco en ello, no?
Me has mirado como si yo fuera una extraterrestre, así que he acortado las distancias…
He deslizado mis dedos por el óvalo de tu cara, por tus ojos, por tus mejillas y he lanzado un beso a medio camino entre tu boca y la mía.
Tu mirado ha cambiado…
¿Contesta esto a tu pregunta?, te he dicho.
Tus brazos abiertos han sido la respuesta.
«Nunca os olvidaré; continuo empleo
seréis de mi ternura y mi memoria,
y aunque en vano, también de mi deseo»
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.