Salduie, capital Sedetana en tiempos, ciudad ibérica, capital del reino en la España musulmana…
Contempla y admira la Aljafería, construida en el siglo IX como casa de recreo de musulmanes, residencia de Alfonso I.
Pasea por su enorme patio de jardines, observa las salas con enormes ventanales, arcos de piedra que la presiden, tallas de madera y escucha las leyendas que cuentan sobre una de sus torres.
Un trovador que nunca existió, pero que allí habita. Los amores del trovador y doña Leonora que se enredaron de intrigas del conde de Luna y de Azucena y terminaron siendo obra y opera de Antonio García y Vertí.
Absorbe el aroma francés del Patio de la Infanta, construido a mediados del siglo XVI.
…Siéntate y traslada el tiempo en tu mente, una pelea, una obra, tiempos de Roma… Teatro Caesar Augusta.
Después de pasear por la única calle cubierta, el arrabal, parar a reponer energías y comer.
Comida típica aragonesa (sobre todo ternasco) en La Rinconada Lorenzo o La Bodega de Chema, ambos en sector Plaza San Francisco y por unos 30 € el cubierto. Restaurantes de cocina actual y de temporada, te recomendaría Churrasco (C/Francisco Victoria), Los Borrachos (Paseo Sagasta), El Cachirulo, un antiguo castillo a las afueras de la ciudad, de cocina más vanguardista. (Un poco más caro).
Descubre las bóvedas de crucería estrellada en la fachada de la Lonja de mercaderes.
Contempla extasiado la bella imagen de la Basílica del Pilar, construcción del barroco, sobre el Ebro, puerto fluvial antaño…
Deslumbrarte en la catedral con una de las mejores obras de pintura mural del siglo XVIII y deleitarte del buen hacer de Goya en la cúpula «Regina Martyrum».
En la misma plaza otra gran iglesia La Seo, mezcla de culturas anidan, musulmán y visigoda. Sitúate frente a retablo de alabastro y disfruta con todos sus pequeños detalles y recuerda pasarte por la exposición de tapices.
En el Museo de los Faroles y Rosario de Cristal situado en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en la plaza de San Pedro Nolasco podemos contemplar artesanía que conforman el Rosario de cristal.
Nos encontramos en la margen izquierda del río la Casa Solans construida por el mismo arquitecto que realizó la obra del Mercado Central, conocida como la casa de los azulejos por su decoración de cerámica vidriada, fue el lugar elegido por la burguesía para la celebración de fiestas.
En el transcurso de la Guerra civil fue declarada en ruina después de ser saqueada convirtiéndose en la Oficina de Naciones Unidas de apoyo al Decenio del Agua.
Después de un paseo tranquilo, romántico con la luz tenue al marchar el día en el silencio en el que se entraña uno, junto al río Ebro, el puente que lo cruza construido en el siglo XV, que antaño sólo se usaba para salir de la ciudad a cultivar las tierras y su función primordial muralla, el conocido pretil de San Lázaro, que en época de inundaciones evitaba que la ciudad se anegara.
Un sinfín de propuestas para una corta escapada…
La aldeana alcanzó a ver el nuevo día,
calzaba esparto, vestido sencillo
lucia su melena brillo dorado
diadema de flores.
La soledad cegó su camino,
desolado y empedrado.
La calle miraba con pena
anegado andaba, crecido el río
con hambre y con frío
miraba la iglesia y rezaba.
La virgen que oyó a la muchacha
gracia hizo en abrir un paso
puente de Santiago tiende.
Para quien le guste el Ballet algunas escenas del Trovador de Verdi.
Si quieres conocer un poco más de la Zaragoza musulmana, un profesor de historia, Bernabé Caballero, te llevará de la mano.
@Javier Gazapo fotografías
@María José Luque Fernández texto de su libro «Viajes con el Corazón en la mano»
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