Duermen bajo el polvo,
sin nombre,
sin sueño,
sin cuna
que los envuelva
más que el eco
de un gritoahogado
en escombros.
Gaza arde en sus ojos,
en sus pies descalzos
que ya no corren,
en sus manos diminutas
que buscaban pan
y encontraron ceniza.
El aire no canta,
solo arrulla
la sombra de juguetes rotos,
de risas truncadas
que el mundo olvida
con cada bombardeo.
Son niños,
eran niños,
serán solo ausencia
en calles sin patria,
en la memoria rota
de una tierra
que aún sangra.
@Maria José Luque Fernández
@Imagen Pinterest
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