El refugio de la piel
se agita bajo la lluvia
de algodón mojado,
se detiene en los escollos,
se salva en la incertidumbre,
cruza un oasis de palmeras,
de niebla que no se ha visto,
se cuelga
como en la cueva
los murciélagos sin alas.
Toda la sangre rueda,
gotea cabeza abajo,
se vuelve desmemoriada
estalactita sin rumbo
dejando caer su pasado.
Hasta la próxima vez
que envuelva un nuevo regalo
el refugio de la piel
permanecerá callado.
@José María Ysmer
@Imagen de Pinterest
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