construir un mundo de sombras
y petrificarse en la indiferencia,
en esa inconsciencia que devora todo
como una enfermedad silenciosa.
Es sencillo rendirse,
abrazar la rutina que mata lentamente,
como si nada importara,
como si el ser mismo pudiera desaparecer
en la monotonía que lo consume.
Es tan fácil caer en la trampa,
renunciar a la libertad,
vivir sin vuelo,
encadenado por los grilletes invisibles
que tú mismo has forjado,
y aún más sencillo doblegarse
ante un reflejo que nunca te miró,
ante un eco que nunca fue tuyo.
La mentira se esconde,
mientras te hundes en esa corriente,
el fuego que aún arde en tu pecho
se apaga, y una tristeza profunda
devora tu alma.
@ Jessica Sánchez
@Imagen Pinterest
Enviaseló a tus amigos:
- Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads
- Compartir en Mastodon (Se abre en una ventana nueva) Mastodon
- Compartir en Bluesky (Se abre en una ventana nueva) Bluesky
- Más
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Haz clic en Pinterest (Se abre en una ventana nueva) Pinterest
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.