Hubo una noche de mi infancia, la recuerdo bien, que durmiendo en la casa de mi abuelo escuchaba unas voces que venían del comedor que me despertaban en la madrugada y me levantaba con cierto temor para ver que pasaba ,de donde venían esas voces. Yo tenía alrededor de diez años tal vez y ya empezaba a descreer de ciertas convicciones profanas porque la intensidad de la realidad me estaba ahogando la inocencia.
Abría la puerta despacio, con un sigilo prudencial porque por nada del mundo quería interrumpir esas conversaciones lejanas, quería saber quienes eran los sonámbulos que me despertaban, pero siempre era la misma escena de mi abuelo hablando solo contra la ventana o sentado en su sillón haciendo señas incomprensibles en el espacio vacío. Por el filo de la puerta que dejaba entrar un finísimo haz de luz blanca casi imperceptible, yo escuchaba esas voces cada vez más numerosas,
como una fiesta de gente invisible.
Esa noche mi abuelo se asusto cuando me vio ¿Con quién hablas abuelo ? Con nadie querido, solo me estoy volviendo loco con el tiempo y converso con los fantasmas que suelen visitarme…
De verdad abuelo, yo escuché voces que te decían cosas…
Te habrá parecido, tal vez lo soñaste, lo que pasa es que a veces hablo con los recuerdos. Volver a la cama, mañana hay que ir a la escuela. Observé el comedor y había un leve desorden de sillas desacomodadas, como si fuera el final sorpresivo de una reunión en el espacio vacío, recuerdo que mi abuelo me miraba de una forma diferente, con un extraño fulgor. Tuve fe en él y me fui a dormir pero la espina de la duda se me había clavado en la cabeza. Recuerdo que eso fue un Jueves y al otro día mientras cenábamos unas tortillas de papas con cebolla, la radio se descompuso cuando el viento abrió la ventana y mi abuelo maldijo mirando el cielo.
Parece que viene tormenta..
No parecía muy convencido, casi lo dijo por compromiso y seguimos comiendo la tortilla pero el seguía mirando la ventana en silencio de vez en cuando.
¿Qué miras abuelo ?
El futuro escaso…
Yo mucho no entendí de esa tajante resignación porque en realidad quería preguntarle de anoche,
porqué hablaba solo de madrugada en el comedor.
Abuelo, es verdad que te visitan los fantasmas ?
Si, a veces vienen y se quedan un tiempo conmigo.
Los fantasmas no existen abuelo…
Yo hablo con fantasmas que viven dentro mío, tienen voz propia y a veces los escucho, me cuentan cosas.
Qué cosas ?
Cosas del pasado y también del futuro, de ese futuro escaso que te conté.
La tortilla era muy grande y habíamos comido muy poco distraídos por la conversación. El me abrazo en silencio ,fue un largo abrazo interminable con sabor a despedida, me pidió que me cuide, que sea buena persona, que siempre ayude a los demás.
Anda a dormir ahora…
Recuerdo que esa noche soñé con mi abuelo pero él era como yo, un niño, incluso muy parecido físicamente. Después el sueño me convirtió en mi abuelo tal cuál lo vi antes de dormir.
A la mañana mis padres me despertaron con la triste noticia, yo ni siquiera escuché la sirena de la ambulancia. Fui al comedor y la ventana estaba abierta todavía. En la mesa sobrevivían restos de la tortilla…alguien se la comió.
Tal vez fueron los fantasmas que venían a conversar.
@Jesús María Cello
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