(Fragmento de un poema)
El retorno
Éxodo errabundo,
mareas de gente que
avanzan junto al mar.
En los bolsillos, tuteladas,
las llaves de sus casas:
aquellas que no existen,
o apenas queda nada.
Cualquier vestigio sirve
al que poderse aferrar:
los dibujos de un menor,
una sonrisa pisoteada en una foto.
un cuadro, un olor…
Donde hay indicios,
contornean el perímetro de su casa,
incluso telas viejas bastan.
Orgullosos, desean reconstruir su hogar.
Son sobrevivientes al hambre,
al horror, las bombas, la muerte,
la mutilación, el engaño y la ignominia.
No obstante, ahí están: héroes y heroínas
sin capa ni espada. Satisfechos de
no haberse dejado robar ni su tierra
ni sus raíces ni su identidad.
Se lo deben a sus ancestros
y a las generaciones venideras.
Los que han nacido ya
son reyes del hambre y la precariedad.
Han conocido el genocidio y la guerra antes que la paz.
@Lucía Pastor Dueñas
@Imagen Pinterest
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