TRISTEZA DE TANGO by Nidia Beltramo

Estimated read time 1 min read

 

He vuelto al viejo barrio,

recién hoy me he animado.

Nadie sabe dónde has ido,

tu recuerdo se ha perdido

en un doblez del pasado.

Tu puerta echó raíces,

el jazmín llegó hasta el cielo,

y ese banco del jardín,

veedor de besos sin fin

también se ha puesto de duelo.

Juventud arrebatada

que me arrastró como el viento.

Hoy vengo a pedir perdón,

pero un jilguero burlón

murmura que ya no hay tiempo.

Nada queda que te nombre,

que confirme que exististe;

mi corazón va en pedazos,

deambulando en el ocaso

de esta tarde gris y triste.


Descubre más desde Masticadores

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

You May Also Like

+ There are no comments

Add yours