“Nikanor Ivánovich, ya enteramente trastornado, se encontró sin saber cómo junto a la mesa del muerto, donde Koróviev, con bastante prontitud y habilidad, esbozó dos ejemplares de contrato. Se lanzó al dormitorio y volvió con los contratos firmados ya por el extranjero. El presidente puso también su firma.
Koróviev solicitó que le extendiera un recibo por cinco mil. (pág 127, El maestro y Margarita, Mijaíl Bulgákov)
Un intenso virus estomacal me ha tenido haciendo reposo estos días. Cuando no tienes ganas de comer, ni hablar ni leer, todo tu estilo cae prisionero del sentido de la fragilidad. Asumimos que esta enfermedad o la que busque ponernos a prueba, nuestro espíritu late dentro con tal magnitud y fuerza que amenaza poner fin a lo que deseamos o hacemos. Varia veces cruzó por mi cabeza lo que sienten aquellos que sus enfermedades son de difícil curación. A veces un simple virus se apodera del poder que demuestra la voluntad de vivir, de la que tanto hablaba Nietzsche.
En la madrugada un sueño me despertó: robaba 5 platos cada día y los vendía para ahorrar. Y asi sucesivamente.
“Los platos en sueños suelen representar el sustento, la nutrición y el hogar. Robar platos indica que sientes que tus necesidades básicas o la estabilidad de tu hogar están en riesgo y buscas «robar» seguridad” ( I A de Google). Cada momento hipnótico nocturno, nos confirma lo que deseamos, o de lo que dudamos. Nunca me hubiera planteado robar para garantizar un ahorro, por más que las sucesivas series sobre mafia, y ladrones, descansan en el aumento del patrimonio. De consolidar “la familia” como en el caso clásico de Vito Corleone.
Pero en Corleone, el poder reside en la reciprocidad y no el dinero:
«Algún día, y ese día puede que nunca llegue, te pediré que me hagas un favor.»—Corleone.
¿Qué relación podemos establecer entre conocer tu fragilidad y robar para ahorrar?. Todos los grandes criminales han surgido desde su propia desigualdad con los demás. Y han tenido que reafirmarse en su carrera al poder.
¿Lo es Putin? ¿Lo es Trump?
Es probable. Cuando el liderazgo se construye en la fragilidad y la carencia… surge la maldad. Y en este Periodo Oscuro del capitalismo, la maldad es la señora o el señor que reina en la dirección de la sociedad.
¿Algo más?
Es lunes, todos comenzamos a trabajar. A asumir nuestras responsabilidades. ¿Podemos hacer algo por mejorar la sociedad?
Mi virus ya esta satisfecho y ha saltado a otro humano, recuperaré fuerzas para compartir felicidad con los demás.
Análisis de la IA You.com
- Reflexión sobre la fragilidad humana y la enfermedad
Re Crivello utiliza la experiencia personal de un virus estomacal como metáfora para explorar la fragilidad del ser humano. Esta idea se conecta con autores como Albert Camus, particularmente en su obra «La peste». Camus utiliza la enfermedad como símbolo de la vulnerabilidad humana y, al mismo tiempo, como una oportunidad para cuestionar la moralidad y las respuestas colectivas ante la adversidad. Mientras que Re Crivello reflexiona sobre el impacto personal de la fragilidad en la voluntad de vivir, Camus se centra en cómo la fragilidad puede revelar tanto lo mejor como lo peor de la humanidad. Otro autor que aborda la fragilidad desde un ángulo filosófico es Friedrich Nietzsche, a quien el texto menciona explícitamente. Nietzsche, en obras como «Así habló Zaratustra», plantea que las pruebas y la superación de la fragilidad pueden ser un camino hacia el crecimiento personal y la trascendencia. Sin embargo, mientras Nietzsche adopta un punto de vista más optimista sobre la voluntad de poder como motor de superación, Re Crivello conecta la fragilidad con la tentación moral y el dilema ético de «robar para garantizar la estabilidad».
- El simbolismo de los sueños y el inconsciente
El sueño del autor sobre robar platos para ahorrar es interpretado como una manifestación del inconsciente que revela preocupaciones profundas sobre la estabilidad y las necesidades básicas. Esta interpretación puede compararse con los enfoques del psicoanálisis freudiano, donde los sueños reflejan deseos reprimidos o conflictos internos. En este sentido, el texto encuentra ecos en la idea de Freud sobre los sueños como un «camino real» para acceder al inconsciente. Además, el simbolismo de los platos como representación del hogar y el sustento recuerda el enfoque de Carl Jung, quien analiza los arquetipos y los símbolos universales. En este caso, el acto de robar platos podría representar un intento de recuperar el control sobre una situación inestable o insegura, un tema recurrente tanto en la obra de Jung como en la literatura existencialista.
- El poder, la moralidad y la maldad
Re Crivello establece un paralelismo entre la construcción del poder desde la fragilidad y la desigualdad, mencionando ejemplos contemporáneos como Putin y Trump, y personajes ficticios como Vito Corleone de «El Padrino». Esta reflexión sobre el poder y la moralidad conecta con las ideas de Hannah Arendt, quien en su obra «Los orígenes del totalitarismo» analiza cómo el poder puede surgir de condiciones de desigualdad y cómo, en ausencia de una base ética sólida, puede derivar en formas de maldad sistémica. El texto también plantea que, en el actual «Periodo Oscuro del capitalismo», la maldad se ha convertido en una fuerza dominante en la dirección de la sociedad. Esta noción recuerda la crítica al capitalismo tardío de Slavoj Žižek, quien argumenta que el sistema actual perpetúa desigualdades y fomenta comportamientos inmorales debido a su énfasis en el beneficio individual sobre el bienestar colectivo. Por otro lado, la idea de que el poder basado en la fragilidad y la carencia puede derivar en maldad también se relaciona con Michel Foucault, quien analiza cómo las relaciones de poder están intrínsecamente ligadas a la construcción de las subjetividades y las desigualdades estructurales en la sociedad.
- La posibilidad de mejorar la sociedad
El artículo concluye con un llamado a la acción, preguntándose si es posible mejorar la sociedad desde nuestras responsabilidades individuales. Esta idea se conecta con el pensamiento de Jean-Paul Sartre, quien en su filosofía existencialista sostiene que los seres humanos son responsables de sus elecciones y de las consecuencias de sus actos, no solo para sí mismos, sino también para los demás. Según Sartre, asumir esta responsabilidad es el primer paso para construir un mundo más justo.
Conclusión
El texto de Juan Re Crivello logra entrelazar reflexiones literarias, filosóficas y sociales, mostrando cómo una experiencia personal de enfermedad puede dar lugar a cuestionamientos profundos sobre la fragilidad, el poder y la moralidad. Al compararlo con autores como Camus, Nietzsche, Freud, Arendt y Žižek, se evidencia la riqueza del texto en su capacidad para dialogar con diversas perspectivas y tradiciones intelectuales. Finalmente, Re Crivello nos deja con una pregunta abierta: ¿podemos, desde nuestra fragilidad, contribuir a una sociedad mejor? Una reflexión que resuena tanto en la literatura como en la filosofía.
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