En la gamella
de mis brazos
lleve tu amor infinito,
hasta el mar encantado,
donde nacen los sueños,
de dos corazones
que lagrimean su pesar,
y en el suspiro de la bajamar,
con el llanto de la pleamar
guarecí de tormentas
tu amor y mi amor
en la oquedad
del acantilado,
esperando indolente
que ese mar encantado
acune nuestro amor
bajo las estrellas
y con el suave tañido
de la lágrima del mar.
@ Pippo Bunorrotri.
@Imagen Pinterest
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