El filo del aire
cortó su delicada piel,
abriendo una herida
difícil de curar.
Su rostro marcado
escondía bajo un tul,
pero la pena más
grande era otra…
Un tesoro perdido.
Un corazón destrozado;
herido con el cruel desden
de un profundo y amargo
sentimiento llamado, “amor”.
Ya no vive, ya no es,
ya no siente…
Un temporal gélido
entró en ella para helarla.
Ahora es pasiva, inerte.
Vive queriendo vivir,
pero ya no puede.
Recuerdos, nostalgias,
lugares, todo ya es gris.
¡Se apaga su vida!
El arco iris se alejó
dejando tan solo una
tenue niebla oscura que
casi no deja pasar la luz.
Y, en medio de la pena,
un mar estalla día tras día,
desahogando sus infinitas
aguas desoladamente…
Su amor se fue.
Su amor se extinguió.
Su amor, ¡sí era amor!
Y por él murió…
Imagen creada con IA
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours