El más angustiado hombre de la historia he sido yo,
acaso el más tonto
o el más ciego:
yo busqué a Dios
pero encontré sólo precipicios,
y no fui feliz ni siquiera cuando comprendí
que Dios pisa tan fuerte
que huellas suyas
son los despeñaderos
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours