Me calló las palabras,
el miedo tan profundo que sentía
cuando tan tierno aún
me convertí en objeto
de ninguneos,
burlas,
palizas,
el hecho inevitable
cada día,
de asistir a clase.
Vivir soledad,
desamparo,
derrumbe y miedo,
impotencia…
Vivir la vergüenza,
compañera cruel ante mis padres,
abatido orgullo.
Maestros mudos
ante el ultraje.
El tiempo y su madeja…
Lo vi mendigando aquella Navidad
en la que yo estrenaba ese traje tan caro.
Vivir el ahora.
El perdón
que ensancha la vida
y alegra mi rumbo.
@Pedro Ruíz Hidalgo
@Imagen Pinterest
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