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9. El origen de la capilla de San José, en Rabanal del Camino

By Mercedes G. Rojo

Serie: Leyendas del Camino de Santiago en León. IX

En amarillo, Rabanal del Camino, localidad de la leyenda que nos ocupa

Uno de los pueblos más emblemáticos en el conocido como Camino Francés a su paso por la provincia de León, es el pueblo maragato de Rabanal del C, amino, el último antes de afrontar la dura subida a la Cruz de Ferro (o de Fierro, como prefieren decir los habitantes de este lado del puerto), momento a partir del cual ya comienzan a verse las tierras bercianas que son el preludio de las últimas etapas gallegas. Quizá por ese motivo se concentren aquí un buen número de albergues y otros establecimientos que atienden al descanso del peregrino, quien puede recobrar en ellos sus fuerzas antes de la nueva etapa paseando por calles llenas de historia y, por supuesto, de leyendas.

De entre todas ellas me gustaría rescatar hoy aquí la de una pequeña ermita situada en el trayecto de la Calle Real que atraviesa el pueblo siguiendo el mismo trazado del Camino de Santiago, o tal vez lo contrario, porque no tenemos claro si el pueblo ya estaba antes de instaurarse este o simplemente el mismo adaptó su trazado a un núcleo poblacional que ya existía.

En cualquier caso, de entre todas las leyendas que se han generado en esta hermosa localidad a través del tiempo he escogido esta porque en la misma confluyen dos aspectos siempre presentes en mi imaginario literario. Por un lado el hecho de estar ligada al particular carácter de los maragatos (de cuya estirpe provengo), de su carácter de honestidad y  profesionalidad y su siempre misterioso  origen (y por tanto tan propicio a que crezcan en torno al mismo las leyendas); y por otro la presencia del Camino de Santiago en la misma y el hecho de la peregrinación por él como elemento a tener en cuenta.

Ahora mismo la capilla permanece accesible para quien visita el pueblo a lo largo de todo el año y su interior se oculta a los ojos curiosos de quienes miran desde fuera tras unos pesados cortinones que es preciso apartar para poder acceder al interior, donde se conserva una imagen del apóstol Santiago, aunque no sea esta quien le dé nombre, ya que se conoce como capilla de San José. Esta es su leyenda rescatada para vosotros.

EL ORIGEN DE LA CAPILLA DE SAN JOSÉ, EN RABANAL DEL CAMINO

                Cuenta  la leyenda que hoy quiero contaros que allá a comienzos del siglo XVIII, y un 19 de marzo para más señas,  desembarcó en La Coruña un americano al que llamaban don José. Alojado en una posada de la zona, indagó en la misma si conocían  a alguien de confianza que pudiera llevarle las cuatro arcas donde guardaba su fortuna y equipaje hasta Rabanal del Camino, mientras él solucionaba unos asuntos en la ciudad y se acercaba después a Compostela, pues tenía la intención de recorrer el Camino de Santiago a la inversa de los demás peregrinos, llegándose hasta el lugar de Puente de la Reina. Coincidió que también se alojaba en la posada un conocido y solvente  arriero maragato de Rabanal y, habida cuenta de la fama de honrados que estos, tenían se lo recomendaron fehacientemente. Siguió el viajero el consejo recibido y a él encomendó el transporte de su equipaje, pidiéndole que si por azar él no llegara a su destino en 25 años, abriera este las arcas y con lo que encontrara dentro hiciera una fundación piadosa poniéndole su nombre.

                Ocurrió que, efectivamente, pasaron hasta veinticinco años y tal viajero no volvió a aparecer ni a dar señal de vida alguna, aún a pesar de las muchas gestiones que el arriero hizo para tratar de localizarlo. A pesar de lo acordado en su día con el indiano, era tal la honradez del maragato que no se conformó con los  años estipulados llegando a esperar hasta los treinta esperando por el dueño de las arcas. Transcurridos los mismos procedió el maragato a abrir definitivamente las arcas, y con las riquezas encontradas en la misma, tal como había prometido a su dueño, levantó esta capilla que –en recuerdo del nombre del indiano- dedicó a San José.

(Esta leyenda forma parte de las recogidas y adaptadas para mi próxima novela Nunca llegarás a la Cruz de Fierro, ambientada en el Camino de Santiago a su paso por la provincia de León)

NOTA FINAL: El Camino de Santiago, a su paso por cualquiera de las localidades que recorre en sus múltiples vías, está lleno de elementos culturales que lo enriquecen, no en vano la UNESCO lo reconoció en su día como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Es un crisol de culturas que han ido dejando su impronta en la arquitectura, el arte, la música, la literatura e incluso las costumbres, un camino para recorrer despacio dejándose empapar de todo lo que trasciende del mismo. Y ese recorrido no tiene por qué ser exclusivamente físico. Las leyendas que he ido desgranando en esta serie veraniega son solo algunas de las relacionadas con el tramo que recorre mi provincia, León, en el Camino Francés y que jalonan la futura publicación que he mencionado. Pero León está atravesada por otras rutas santiagueñas que llegan a ella desde distintas direcciones, y en todas podemos encontrar estas preciosas joyitas de nuestra cultura. Os invito a que las busquéis y a que las disfrutéis y os doy encarecidamente LAS GRACIAS por el interés con que habéis seguido las que he compartido este verano.

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