Cual pájaros dorados vuelan las hojas, ¡al fin libres!, de la prisión del grueso y sólido árbol.
Revolotean llevadas por la brisa, creyéndose golondrinas juguetonas, felices de su nueva situación.
Pero no saben las pobres que fueron liberadas para morir, lenta y silenciosamente.
Algunas veces con el crujido de una pisada distraída.
Pero la mayoría se extinguirán por haber cumplido su ciclo de vida, obedeciendo sin querer y sin darse cuenta, la inexorable ley de la existencia.
Aunque, pensándolo bien, conocieron la felicidad.
Entonces, mi melancolía en esta tarde gris, me hace meditar en cuántos seres humanos apagaron su luz sin alegrías.
Y de improviso me descubro envidiando a esas hojas, que en su inocencia ignoraban que estaban condenadas.
Aprovecha la vida, tú que tienes la ventaja de saber que no es eterna.
LUIS NELSON RODRÍGUEZ CUSTODIO https://facebook.com/luisnelson.rodriguezcustodio3
Descubre más desde Masticadores
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
+ There are no comments
Add yours