Diosa gata.
Aprieta en su regazo a la camada
Alimenta al mundo con dulzura.
Ronronea nanas cuando la vida surge
y lame heridas si duele el alma.
Aviva la alegría de los hombres
escuchando cantos y siguiendo su danza.
Diosa leona.
Terrible señora del Oeste.
Sueña con destruir enemigos escondidos.
Corre por la ardiente arena en busca de venganza.
Ruge al viento del desierto. Asola el Nilo.
Sacia con sangre sus implacables ansias.
Ambas portan el símbolo de la vida.
Ambas pisan las mismas huellas.
Son como las caras de una moneda.
Una sin la otra no están completas.
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