sábado, junio 6 2026

A veces mis preocupaciones son infundadas por Victoria Suéver

Siento en algunos momentos que necesito refugiarme en el cariño de alguna persona.
Soy como los estorninos que dibujan bellas coreografías, danzando en el cielo. Pareciera que sus filigranas en grupo, fueran ejecutadas para exhibir un baile al compás de una música, que solo ellos son capaces de escuchar.
Pero no. Su vuelo se adapta al mismo ritmo de los que tienen al lado, creándose olas invisibles y maravillas visuales que solo tienen como propósito estar unidos y protegerse entre todos de los adversarios.
Así me siento yo a veces. Necesito que me protejan, estorninos para volar a su ritmo, porque he perdido el mío.
Mi memoria no recuerda ningún ritmo anterior, y tengo que buscar un grupo de nuevos aliados con un nuevo ritmo, para sentirme segura.
Es el espíritu de manada, sin ser gregario, el de grupo que te acompaña a través de la vida, que te cubre la espalda cuando yerras, te ríe los chistes malos, celebra tus cumpleaños y al que tú acompañas en el hospital cuando está enfermo.
Porque el ser humano es un ser social…, pero puede que mis preocupaciones sean infundadas.
@Victoria Suéver

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