sábado, junio 6 2026

Diez siglos de Arquitectura por Pippo Bunorrotri

Arquitectura del siglo X al XX en el reino de león

NACIMIENTO DE LA ARQUITECTURA UNIFICADORA DEL SIGLO X ROMÁNICA

      EL PRIMER ROMÁNICO

ROMÁNICO DEL REINO DE LEON.-ROMÁNICO DE ZAMORA

 Otros monumentos románicos de la ciudad de Zamora

Dividiremos estas iglesias en dos categorías: anteriores y posteriores a la construcción de la catedral. También podemos denominarlas del «Románico Pleno» y «Tardorrománicas».

 Principales iglesias del Románico Pleno en Zamora

Santo Tomé

La iglesia de Santo Tomé es, sin duda, una de las más antiguas de las conservadas en la ciudad de Zamora. Se encuentra ubicada en el sector sureste del casco antiguo, a no mucha distancia de las orillas del Duero.

Se trata de un templo de origen monástico. Tras múltiples reformas y destrucciones, nos debemos fijar en la cabecera de tres ábsides planos. Seguramente el templo tenía también tres naves. Es evidente la relación entre esta iglesia de Santo Tomé y Santa Marta de Tera, al menos en lo relativo a la articulación de columnas y ventanales más la decoración de ajedrezados, y en algunas iconografías de capiteles, etc. por lo que se cree que algunos de los artífices de Santa Marte de Tera se ocuparon de este edificio. Por tanto estamos frente a un edificio erigido seguramente en los primeros años del siglo XII. En esta iglesia tan primitiva se funde la tradición hispánica prerrománica de ábsides con testero plano y el románico pleno del Camino de Santiago, con su rica escultura y el marchamos jaqués del taqueado. En el interior de la iglesia, actualmente no dedicada al culto y habilitada para museo y visitas culturales, se aprecia un espacio reformado diáfano en el cuerpo del templo y una impecable perspectiva de la citada cabecera. Los arcos triunfales son ligeramente de herradura, lo que confirma su antigüedad y los resabios conservados de etapas prerrománicas anteriores. Desde el punto de vista escultórico lo más destacable son los capiteles del ábside septentrional, donde aparece una escena doble de la Adoración de los Magos (se repiten los reyes magos en la misma escena a ambos lados del capitel) y también de pastores.

Santa María la Nueva

La iglesia de Santa María la Nueva está situada en el límite oriental del casco antiguo y fue escenario, en 1158, del sonado «Motín de la Trucha» donde la plebe incendió la iglesia cuando se congregaba la nobleza de la ciudad. Tras el incendio hubo de reconstruirse al filo del 1200. Afortunadamente el incendio respetó la cabecera original, de finales del siglo XI, y por tanto, una de las construcciones más antiguas de la ciudad. Es destacable las arquerías superiores que voltean sobre finas columnillas. En tres de los paños hay rudos ventanales con columnillas decoradas con escultura casi de tradición visigótica. La técnica es de bajorrelieve y la figuración muy ruda, con motivos como un hombre entre dos árboles, otro personaje picado por dos águilas, otro hombre con las manos dentro de las fauces de leones. Otro punto importante de esta iglesia es la portadita meridional, que pertenece a la obra original. Muestra dos arquivoltas, una de acentuada herradura y dos columnas, cuyos capiteles muestran una sirena de doble cola y aves con sus cuellos entrelazados y una cabecita humana en el medio.

San Cipriano

San Cipriano es otra de las iglesias antiguas de Zamora, posiblemente del final del siglo XI y primeras décadas del XII. Fue muy reformada en el siglo XV, cuando las tres naves de que constaba, se unificó en una sola mediante arcos diafragma transversales. La cabecera es la original y en ella hay numerosos relieves procedentes de un templo desaparecido, posiblemente un templo dedicado a San Andrés. El primitivismo y rudeza de la escultura y el desgaste de la piedra no permiten descifrar con seguridad las escenas representadas, aunque se han dado numerosas posibilidades. Aparecen en ellas personajes humanos, una bestia de siete cabezas, un posible Daniel en el foso de los leones.

San Claudio de Olivares

La de San Claudio de Olivares es uno de los templos románicos más interesantes del románico zamorano. Se ubica extramuros, al sur del castillo y la catedral y muy próxima a las agua del Duero que a lo largo de la historia la ha inundado en diversas ocasiones. Se trata de un templo de buena época, no tardío, de una nave rectangular y una ancha y no demasiado alta cabecera de ábside semicircular. actualmente aparece casi completamente liso, tuvo columnas adosadas.

Exterior

Exteriormente, además del aspecto general del edificio, sobresale la corona de canecillos del ábside donde aparecen -maltrechos por el desgaste- numerosos canecillos figurados, entre los que no faltan escenas de tareas agrícolas propias de un mensario. La puerta, que se encuentra en el lado norte es otro de los valores de la iglesia, con una arquivolta repleta de figuración anomalística y escenas iconográficas bastante estropeadas.

 Interior

Con todo, es el interior de la cabecera lo más delicioso de este buen templo zamorano. En los capiteles de las columnas -incluyendo los de las arquerías presbiteriales- hay esculpidos numeroso animales del bestiario fantástico, entre los que destaca el famoso capitel de la pareja de centauros con arco y lanza respectivamente y una sirena en uno de los costados. Este capitel es prácticamente idéntico a uno existente en la iglesia asturiana de Santa María de Villanueva de Teverga, fechada a mitad del siglo XII, por lo que podemos datar la zamorana por estas mismas fechas. También hay leones, grifos, sirenas ave. Hay una escena historiada interesante, la de Sansón desquijando el león. En todos ellos trabajó un artista o taller que caracteriza sus esculturas por lo voluminoso de las figuras y por uno típicos rostros de pelo con raya central, ojos saltones y larga y redondeada barbilla.

Santiago el Viejo o de los Caballeros

Se trata de una de las iglesias más interesantes y misteriosas de toda Zamora. Además de Santiago el Viejo y Santiago de los Caballeros, se conoció como Santiago de las Eras, por su ubicación campestre. Se desconoce si su erección fue de uso parroquial o monástico. No muy alejada de San Claudio de Olivares, Santiago el Viejo es una pequeña iglesita extramuros. El aspecto exterior es de suma modestia, con apariencia de fábrica de mampostería y sillares desalineados, aunque probablemente este desmañado aspecto se deba a un hundimiento y posteriores obras de reconstrucción (tal extremo se aprecia en el recrecimiento que ha acabado con casi todos los canecillos).Su planta es de una pequeña nave con cabecera constituida por ábside semicircular y muy corto presbiterio. A pesar de su apariencia de ermita rural tardía, estamos ante otra de las iglesias más antiguas del románico zamorano, aspecto que se descubre inmediatamente al observar el magnífico interior de su cabecera, con arco triunfal de gran monumentalidad y magníficos capiteles. En efecto, dicho arco está formado por varias arquivoltas en degradación -como una gran portada- de medio punto. En la terna de capiteles de cada laso se pueden ver escenas de gran complejidad. En los casos más sencillos se adivinan aves, leones, dos personajes con una serpiente (quizás Adán y Eva). Existen columnas en la nave que pudieron recibir los fajones de una desaparecida bóveda pétrea de medio cañón, Tiene sendos capiteles muy voluminosos y de compleja iconografía. Presentan numerosos animales y personas -algunas con evidentes actitudes sexuales- amontonados en escorzos y extrañas posturas, que han sido asociadas al infierno o al pecado de la lujuria, pero se nos antoja harto difícil considerarlo más allá de simples suposiciones.

@Pippo Bunorrotri

 


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